Los Mandamientos


Jesús le pidió a Nancy que leyera 1 Juan 2:3-6 y que “pusiera
este pasaje delante del libro. Yo te diré cuándo lo leerás. Ese pasaje se
leerá con frecuencia”:

6 de febrero de 1991

1 Juan 2:3-6

Y si cumplimos sus mandamientos sabremos que le hemos conocido. Aquél que dice
conocerle y no cumple sus mandamientos, es un mentiroso, y la verdad no está en
él. Pero aquél que cumple con su palabra, en cada uno de sus actos se
perfecciona la caridad de Dios; y por ello sabemos que estamos en él. Aquél
que dice que se continua en él, también debería caminar, tal como él camino.

Jesús también le dijo a Nancy, “Benditos son
aquéllos que escuchan la palabra de Dios y la cumplen”.

21 de noviembre de 1991


MENSAJE PARA AMERICA

13 de emero de 1992

“Queridos Hijos de América, sed hijos de la luz.
Alejaos del pecado. Por favor hijos, muchos de ustedes estáis en peligro de
perder el Cielo para siempre. No existe mayor sufrimiento que el de la pérdida
de Dios. Preparaos para la felicidad eterna. Venid y seguid la luz de mi Hijo.
Disipad la oscuridad de vuestras almas. Cumplid con las leyes de Dios. No se
puede amar a Dios sin cumplir Sus mandamientos.

“Os bendigo. Oro por vosotros para que vengáis a la
luz. Al igual que mi Hijo fue al agua para Su bautismo, yo os ruego que regreséis
a la luz de vuestro bautismo”.


Indice

Nota: Como aclaración para los Cristianos Protestantes,
la numeración de los Mandamientos en este libro es la misma que la de la
tradición Cristiana Católica. La diferencia se debe a la manera en que están
organizados los dos primeros y los dos últimos Mandamientos, lo cual afecta la
numeración de los otros Mandamientos. En las dos tradiciones los Mandamientos
son los mismos.

 


INTRODUCCION

Nancy Fowler es un ama de casa que vive en las afueras de
Atlanta, Georgia. En 1987 comenzó a recibir visiones y frases enviadas por Jesús,
Hijo de Dios Vivo, así como de la Santa Madre. Durante estas visitas del Cielo,
Nancy recibe muchos mensajes y enseñanzas, algunos de los cuales fueron
publicados en septiembre de 1991 en “To Bear Witness that I AM the Living
Son of God” [“Que Des Testimonio de que YO SOY el Hijo de Dios
Vivo”] (Volumen I). El libro contiene información que describe las
experiencias místicas de Nancy.

Desde 1990, Jesús le ha brindado a Nancy muchas enseñanzas
sobre los Mandamientos, y pidió que se publicaran cuando El hubiera completado
la serie. Esta publicación contiene las principales enseñanzas que Nancy
recibió sobre los Diez Mandamientos. Algunas de las primeras enseñanzas se
pueden encontrar en “To Bear Witness that I AM the Living Son of God”
(Volumen I).


EL
PRINCIPAL MANDAMIENTO

Mateo 22:34-40

Y uno de ellos, un doctor de la ley, le preguntó, tentándolo:
Maestro, ¿cuál es el principal mandamiento de la ley? Jesús le dijo: Tú amarás
al Señor tu Dios con todo tu corazón, con toda tu alma, y con toda tu mente.
Este es el principal y primer mandamiento. Y el segundo es: Tú amarás al prójimo
como a tí mismo. Dependen de estos dos mandamientos toda la ley y los profetas.

24 de enero de 1991
Jesús le dijo a Nancy: “Escribe estas palabras y ponlas con Mis Diez
Mandamientos: Aquél que obedece los mandamientos dados por Mí es el hombre que
Me ama; y Mi Padre amará a aquél que Me ame. Yo también le amaré y Me
revelaré ante él”.
[ver Juan 14:21]

26 de enero de 1991
Jesús dijo: “Amáos los unos a los otros como Yo os he amado. Esta es
la orden que os doy, que se amen los unos a los otros”.
[ver Juan
15:12]


EL PRIMER
MANDAMIENTO

Exodo 20:2-6

Yo soy el Señor tu Dios, quien te sacó de la tierra
de Egipto, del cautiverio. No tendrás dioses extraños ante mí.

No deberás adorar a ningún ídolo, ni ser la imagen de
nada que esté arriba en el Cielo, o abajo en la Tierra, ni a nada que esté en
las aguas debajo de la Tierra. No les adorarás, ni les servirás: Yo soy el Señor
tu Dios, poderoso, celoso, testigo de la injusticia de los padres para con sus
hijos, hasta la tercera y cuarta generación de aquéllos que me odian; y
piadoso hacia miles de ellos que me aman, y cumplen mis mandamientos.

28 de diciembre 28 de 1990
“Tu cuerpo es un templo del Espíritu Santo. ¿No quieres cuidar el
templo? Míralo de esta manera. La codicia acompaña al orgullo. Puedes codiciar
la comida, la glotonería, codiciar el dinero, codiciar el sexo, codiciar el
poder. La comida no es pecado; el sexo no es pecado; el poder no es pecado; la
codicia sí lo es … lo que hagas con ella voluntariamente y a sabiendas”.

“Parece que El estuviera sufriendo”, dijo Nancy.

Jesús dijo, “Poned cualquier cosa o a cualquier
persona antes que a Mí, y estaráis violando Mi primer mandamiento.

“Coméis en demasía. Os gusta hacerlo. Queréis
mucho poder. Os gusta. Queréis demasiado sexo. Os gusta. Oh qué engañado
puede estar el hombre por Satanás. Oh qué engañado puede estar el hombre por
Satanás. Oh qué engañado puede estar el hombre por Satanás.

“Los hombres creen que son amos de sí mismos, pero
Satanás es su amo”.

“Ama a tu Dios con todo tu corazón, mente, alma y
fuerza. No ames a nadie ni a nada más que a Mí. Si lo haces, te convertirás
en un esclavo. Sólo Yo soy el Maestro que te puede liberar. Amame y nunca serás
un esclavo. Ama a Satanás y estarás en cautiverio.

“Sólo Yo soy tu Señor, tu Dios. No pongas a nadie,
a nada antes que a Mí. Yo soy Amor; Yo soy Vida. Vive en Mí, y te daré Mi
Vida. Vive en Satanás, y tendrás la muerte. El es oscuridad. El camina en la
oscuridad, y si prefieres caminar con él, entonces prefieres caminar en la
oscuridad. ¿No es mejor ver y tener luz? ¿No te sientes mejor cuando puedes
ver tu camino?”

29 de diciembre de 1990
“Sobrevendrá mayor sufrimiento para la Humanidad. La Santísima
Trinidad de Dios está profundamente ofendida por los pecados de la Humanidad y
el rechazo universal de Dios. Yo me hago eco de las palabras de Mi mensajero, el
Arcángel Gabriel, quien os dijo: ‘El tiempo se acerca’”.

“Yo soy Jesús. Yo soy uno con el Padre. Yo soy la
Segunda Persona de la Santísima Trinidad. Yo soy quien os habla”.

“El resplandece en una luz inmensa. La luz es como
una luz que parpadea”. Nancy agregó que, cuando crece la intensidad de la
luz, estás mucho más conciente de que estás ante Su presencia, y prestas
especial atención a lo que El está diciendo.

“El hombre sabrá que Yo soy Dios. Yo soy un Dios
celoso. No adores a otros dioses más que a Mí sólo. Mi gente se ha alejado de
Mis mandamientos. Aléjate de Mis mandamientos, y te estarás alejando de Mí. Tú
rechazas Mis mandamientos. Tú rechazas Mi amor, entonces deberás descarriarte
y sufrir.

“Mis preciosos hijos. Mis preciosos hijos. ¿Porqué
Me han hecho esto? Sepan que vendrán días difíciles. Quédense a mi lado y
recen, recen, recen”.

Más tarde, Jesús le dijo a Nancy con agotamiento e
inmenso dolor, “El hombre tiene demasiados dioses, y sólo deberían
tener uno. Quiero que Mis hijos Me den su corazón en la cruz. Mi corazón está
en la cruz. Estoy unido a la cruz. Quiero que Mis hijos se unan a la cruz con
amor…”

17 de enero de 1991
“Tengo un mensaje para toda la humanidad. Dejen de querer ser más
grandes que Yo. Dejen de adorar dioses falsos. Dejen de asesinar. Dejen de
mentir. Dejen de golpearme. Dejen de arrancar la carne de Mis huesos. Dejen de
ignorarme. Dejen su forma de ser autosuficiente y egoísta. Comiencen de nuevo.
Con corazones sinceros, arrepentidos, vueltos hacia Mí. Yo les digo, amen,
amen, amen, en cualquier momento, en cualquier lugar. Denme su corazón de amor.
Mi gente necesita Mis mandamientos de amor”.

19 de enero de 1991
“Mi preciosa hija, Yo soy Jesús, Hijo de Dios Vivo. Me complace que me
estés empezando a conocer, así le puedes contar a otros sobre Mí. Mis
mandamientos de amor son maneras de ayudar a Mis hijos a crecer en amor Conmigo,
en Mí y a través de Mí. Mis mandamientos de amor son maneras de ayudarles a
vivir una vida ordenada y significativa. La vida tiene sentido cuando has
encontrado tu camino hacia Mí. Yo no les proporciono una razón de ser. Yo soy
el Camino, la Verdad, la Vida. Si Yo soy el Camino, ¿no tendría sentido que
les dé señales a lo largo del camino para ayudarles a llegar a Mí?

“¿No tienes reglas de tráfico? ¿No enseñas a tus
hijos a que miren hacia los dos lados antes de cruzar la calle? Bueno, Yo trato
de ayudarles al darles las reglas más importantes de la vida, Mis mandamientos
de amor. ¿Es que acaso no son reglas, pautas y guías que les dicen cómo amar?
¿No crees que el primer mandamiento es el que tiene más sentido? Ven a Mí
primero; no pongas a nadie delante de Mí. Amame primero. Si cumples con el
primer mandamiento, solemnemente te digo que harás el resto porque querrás
hacerlo. Te darás cuenta y comprenderás que Yo soy amor, amor perfecto y la
fuente de todo el amor.

“Nancy, a veces Mis hijos no llegan a cumplir el
primer mandamiento y necesitarán más ayuda de Mis otros mandamientos para
encontrar su camino hacia Mí. Mis hijos no hacen lo que Yo quiero que hagan.
Deja la palabra “hacen” ahí. Tal vez pueda atraer su atención de
esta manera.

“Nuevamente, yo digo que si Me conocen, realmente me
conocen, Me amarán y desearán con todo su corazón y fuerza obedecerme,
servirme.

“¿Acaso un niño que no tiene reglas de amor en el
seno de su familia no será muy desdichado, no se sentirá muy solitario, muy
perdido y sufrirá mucho más?

“Dile a Mi gente – cumplan Mis mandamientos y sufrirán
menos y serán más felices, nunca se sentirán perdidos ni solos. Enséñale a
Mis hijos, Nancy. Mira el amor que te muestro. Mira Mi rostro.”

Más tarde Jesús volvió a aparecer y dijo,
“Nancy, me concentré en la primera parte del mandamiento. Yo soy el Señor
tu Dios y no deberás tener dioses extraños antes que Yo, porque en América
hay demasiados dioses antes que Yo. Si no tienes a ningún otro dios antes que
Yo, y Me amas con toda tu mente, corazón y fuerza, y se aman los unos a los
otros como Yo los amo, no tendrás ninguna otra necesidad de ningún otro
Mandamiento”.

Nancy preguntó sobre la palabra alma. “¿Dejaste de
lado la palabra alma?”

“Puedes agregar alma. Amame a Mí y a los demás
de todas las maneras, completamente, plenamente. No tienes ninguna otra
necesidad de tener guías, porque ya conoces el camino. Mis hijos en América
necesitan la primera parte de este mandamiento, luego les podré hablar del
resto. ¿No tienes que reconocer primero que hay un Dios, y que ese Dios soy Yo?
Hay demasiados dioses falsos, Mi preciosa hija”.


EL SEGUNDO
MANDAMIENTO

Exodo 20:7

No tomarás el nombre del Señor vuestro Dios en vano;
porque el Señor no liberará de culpas a aquél que tome el nombre del Señor
vuestro Dios en vano.

28 de octubre de 1991
Mientras Nancy estaba en la iglesia, Jesús dijo, “Mira a ese hombre, El
está limpiando Mi Casa. Cuéntale a la gente sobre Mi Segundo Mandamiento.
Limpien sus bocas. Hablen como hombres y mujeres santos. Imítenme. Hablen con
amor. Hablen con respeto. Hónrenme.

“Yo soy el Amo. Tú eres el esclavo. Hónrame. Respétame.
Amame. No tomes Mi Nombre en vano. No pongas tu nombre, tu reputación antes que
los Míos. Yo soy más grande. Yo soy el que da. Tú eres quien recibe Mi amor,
piedad y bondad.

“Entonces, ¿por qué Me deshonran? ¿Deshonran Mi
santo nombre? Mi nombre es Jesús. Mi nombre es soberano. Mi nombre es santo. Mi
nombre es más importante que todos los nombres. ¿Por qué pisotean Mi nombre?
¿Por qué maldicen Mi nombre?”

Nancy recibió una inspiración para recoger y abrir un
libro de Gloria y Alabanzas que estaba sobre el banco de la iglesia. Jesús le
dijo que escribiera esta oración de Pablo que estaba en esa página: “Esto
es por lo que oro de la mano de mi Padre. Cada familia toma de El su vida y su
nombre”.

Jesús dijo entonces, “Tu vida y tu nombre vienen
de Mí. Yo soy superior. Hónrame a Mí primero. Honra Mi Nombre”.


EL TERCER
MANDAMIENTO

Exodo 20:8-11

Recordad que el día de descanso deberá ser sagrado.
Deberáis trabajar seis días, y deberáis hacer todo vuestro trabajo. Pero el séptimo
día es el día de descanso del Señor vuestro Dios; no deberáis trabajar ese día,
ni vosotros ni vuestro hijo, ni vuestro sirviente, ni vuestra bestia, ni el
extraño que esté dentro de vuestra casa. Porque en seis días el Señor hizo
el cielo y la tierra, y el mar, y los objetos que hay en ellos, y descansó el séptimo
día, y lo santificó.

9 de febrero de 1991
“Todos Mis hijos deberán descansar en el séptimo día. Quiero que
descansen de todos los problemas mundanos, y se tomen tiempo para reflexionar
sobre Mi bondad y Mi amor. Si hacen esto, apreciarán todos Mis regalos, y verán
y sabrán que todo es un regalo Mío. Así, todo en su vida tendrá más riqueza,
porque lo verán con los ojos del amor. Entonces todo tendrá nuevamente el
equilibrio adecuado. Tendrán tiempo para su familia. Tendrán tiempo para
descansar físicamente. Tendrán tiempo aparte para el crecimiento espiritual.
Tendrán tiempo para descansar emocionalmente.

“Todo necesita estar en equilibrio para poder
trabajar adecuadamente. Si una rueda de una máquina está rota, esto afectará
a la máquina entera. Por medio de Mi ayuda para mantenerse en equilibrio, les
estoy ayudando a volver hacia Mí. Su viaje por la vida es un viaje de vuelta
hacia Dios, de vuelta hacia Mí.

“Si tienen muchos neumáticos desinflados, será
mucho más difícil para ustedes su viaje de vuelta hacia Mí. Si mantienen el
automóvil bien y balanceado, su viaje será más placentero y fácil.

“Cada uno de los mandamientos es una ayuda, es un
paso, para ayudarles a amarme a Mí y a los demás. No tomen Mis mandamientos
pensando que no deben hacer esto o lo otro, sino que deben amar más. Todos los
mandamientos son una ayuda para ayudarles a crecer en el amor.

“Como crecen las plantas y los árboles, como crece
un niño, así todos los seres humanos están destinados a crecer en el amor.

“Mírenlo de esta manera. A cada ser humano se le da
una pequeñísima semillita de Mi Amor perfecto. Y esa semilla está destinada a
crecer en la plenitud de Mi Amor”.

10 de febrero de 1991
“Ustedes no pueden cumplir con el día de descanso sagrado, a menos que
se analicen y se mejoren a sí mismos, y que corrijan los pecados cometidos en
los pasados seis días”.

Nancy pensó, “Sí, si…”

Jesús leyó sus pensamientos y dijo, “Sin
condiciones, Nancy. Tómate tu tiempo para reflexionar sobre Mi bondad y Mi amor”.


EL CUARTO MANDAMIENTO

Exodo 20:12

Honrad a vuestro padre y a vuestra madre, y tendráis
una vida más larga en la tierra que os dará el Señor vuestro Dios.

22 de febrero de 1991
“Mi hija adorada, déjame enseñarte sobre el Cuarto Mandamiento de Dios.
Honra a tu Padre y a tu Madre. Tu Padre es Dios. Hónralo primero a El. Tu madre
es Mi Madre, la santa Madre de Dios; yo te la cedo como tu Santa Madre. Nunca
tendrás un padre superior a Dios, ni una madre superior a la Madre de Dios.

“Los padres terrenales están destinados a imitarnos,
para ser nuestras manos, nuestros pies, nuestro corazón. No debes juzgar los
defectos de tu padre y tu madre. Y los padres no deben juzgar los defectos de
sus hijos. Ambos están destinados a amar como nosotros los amamos. Crezcan con
más amor a Dios y a los demás.

“Padres, tomen las manos de sus hijos; hijos, tomen
las manos de sus padres, y caminen juntos en armonía y con amor en su viaje de
vuelta hacia Mí. Ayúdense los unos a los otros a crecer. Ambos son maestros.
Aprendan de Mí y aprendan de los demás. Yo les digo, imítennos.

“Si sus padres los hieren, o si a ustedes, padres,
los hieren sus hijos, respondan como Yo lo hago cuando ustedes Me hieren… CON
AMOR. Nunca dejen de amar. Mi amor por ustedes es incondicional. Nuevamente les
digo, imítennos, hijos queridos. Mis hijos son todos, no nacidos, nacidos, jóvenes,
viejos, lisiados, sanos, pobres, ricos, orgullosos, humildes.

“Ninguno deja de ser Mi hijo, aunque Me niegue. Yo
soy el Creador y ustedes son los hijos que Yo creé. Yo los llamo, a todos
ustedes, hacia Mí. Nunca los abandonaré. Por favor no Me abandonen a Mí. Si
abandonan este mandamiento, Me están abandonando a Mí. Lo que le hagan al
menor de Mis hermanos, Me lo están haciendo a Mí.

“Yo les digo: imítennos. Sean santos, como Yo lo
soy. Sean amor, como Yo lo soy. Así como viven y crecen en sus familias de la
tierra, vivan y crezcan en Mí, Yo soy Jesús, Hijo de Dios Vivo”.


EL QUINTO
MANDAMIENTO

Exodo 20:13
No matarás.

  6 de marzo de 1991
“Cada vez que no amen o vivan en paz, o deseen perjudicar a otros en
pensamiento, palabra u obra, estarán violando este mandamiento.

“Escriban estas palabras: Vivan en paz y en unión
con su prójimo, respeten sus derechos, busquen su bienestar espiritual y físico,
y cuiden adecuadamente de su propia vida y salud. Este mandamiento prohíbe el
asesinato intencional, las peleas, el rencor, el odio, la venganza, el escándalo
y el mal ejemplo”.

Entonces a Nancy le vino la inspiración de leer Mateo
18:6, donde Jesús dice, “Pero sería mejor para aquél que escandalice
a cualquiera de estos pequeños que creen en Mí, que le aten una piedra al
cuello, y que lo hundan en el fondo del mar”.

19 de marzo de 1991
“Déjenme ver esta nación, este presidente, apreciar Mi piedad y Mi
amor. Denle nuevamente un lugar a Dios en este país. Denle un lugar a Dios en
sus escuelas, en su gobierno, en sus líderes, en cada hombre, mujer y niño.
Entonces, y sólo entonces, serán una nación grande ante Dios.

“Aborrezco los asesinatos en esta tierra. Han
asesinado a los que no habían nacido. Han asesinado la palabra de Dios, quitándola
de sus escuelas y de sus corazones. Denme nuevamente el lugar al que pertenezco”.

21 de marzo de 1991
“A menos que los asesinatos cesen, enviaré un castigo para esta Nación”.


EL SEXTO
MANDAMIENTO

Exodo 20:14
No cometeráis adulterio.

  21 de marzo de 1991
“Vivan en armonía. Respétense los unos a los otros. No deseen o tomen
las posesiones de otra persona. ¿Tomarían la casa de otra persona? Si tratan
de hacerlo, las leyes impuestas por el hombre no lo permitirían. Se meterían
en graves problemas.

“¿No son Mis leyes superiores a las de los hombres?
Si toman la esposa u esposo de otro u otra, estarán violando Mi ley. Cuando
violan Mi ley, están matando la mejor de las vidas, la vida del alma, y perderán
la paz y las bendiciones que les doy. Aléjense de Mí, y se unirán a Satanás.
Nadie está en paz cuando está con Satanás. No son libres. Pero son esclavos
del pecado. Son herramientas, instrumentos de Satanás. Caminan en la oscuridad.

“Yo soy Luz. Yo soy Vida. Yo soy Paz. Yo soy el
Camino. Yo soy la Verdad. Yo soy Amor.

“Nada ni nadie es superior a Mi vida en su alma.
Nunca hagan nada por perderla, por matarla. Si su deseo de sexo se hace excesivo,
Me estarán empujando hacia afuera. No pueden servir a dos amos.

“Mantengan sus pensamientos, palabras, y obras puras.
Mantengan sus pensamientos, palabras, y obras en Mí. Yo soy Santo. Estén cerca
mío. Llámenme cuando necesiten ayuda”.

22 de marzo de 1991
“Sean pacientes, toleren todo por mí.

“Muchas almas están eligiendo voluntariamente vivir
en la oscuridad. Ellos piensan que su decisión es sólo por unos años en la
tierra, pero es por toda la eternidad. Muchas almas se están hundiendo en los
fuegos eternos y son condenadas para siempre. Muchos están allí por el pecado
de la carne. Aquéllos que elijan matar a sabiendas, estarán allí con ellos.

“Las palabras, obras y pensamientos impuros repetidos
voluntariamente están enviando personas a los fuegos eternos de la oscuridad.
Mis hijos están tomando una decisión conciente de romper Mi mandamiento.
Repiten este pecado, luego lo razonan y, entonces, ya no le reconocen como un
pecado. A estas almas las desterraré de Mi vista. Yo soy un Dios de piedad y
amor, y un juez justo. La violación de Mis mandamientos mata la vida del alma.

“Maldita sea esta malvada generación pecadora. Qué
rápido cesan sus oraciones de paz en el momento que creen que ya la
consiguieron. La ira de Dios Padre está creciendo. Maldigo a Mi gente que
marcha junto a los asesinos, a los abortistas. Maldigo a Mis sacerdotes que
participan en actos impuros”.

“Ya ustedes han visto suficiente. Ya han escuchado
suficiente. Yo he hablado”.

2 de abril de 1991
Jesús reveló su rostro sufrida y dijo, “El marido de (Nombre omitido)
se quemará un largo tiempo en el Purgatorio si sigue adelante con el divorcio.
Si no fuera porque tú dices el Rosario de la Divina Misericordia, él estaría
en los fuegos eternos de la condenación. Detesto el divorcio. Yo te digo, si
estas almas se casan luego de divorciarse y continúan violando Mi mandamiento,
purgaré sus almas por largo tiempo en el Purgatorio”.
[Este hombre había
elegido voluntariamente continuar siendo infiel a su mujer, y estaba tramitando
el divorcio de su esposa por otra mujer].

“Dí Mis palabras: un hombre o una mujer que no
pueda vivir con la esposa o esposo que ha elegido, y se divorcia, paga las
consecuencias ahora o más tarde. El ahora es, manténte célibe. El más tarde
es el Purgatorio o los fuegos eternos de la condenación”.

Nancy preguntó, “¿No hay ninguna alma divorciada
que vaya directamente al cielo?”

“Muy, muy, muy pocas”, dijo Jesús. “Los
que violan Mis mandamientos no irán al cielo. El cielo espera a aquéllos que
Me aman y cumplen Mis mandamientos”.

Nancy respondió, “Oh, Señor, por favor ayuda, ayuda
a toda la gente que se encuentra en esa situación”.

“No será fácil inculcar Mis mandamientos a Mi
gente desobediente, pero estás llamada para hacerlo. Yo te apoyo”.

Nota del teólogo: Aunque uno evite el castigo del
infierno por arrepentimiento sincero, igual queda normalmente el castigo
temporario debido al pecado. El castigo temporario que quede para el cual no se
ha tenido satisfacción en el momento de morir, entonces, esta es la razón para
el Purgatorio, lo que es una revelación de la Misericordia de Dios.

17 de abril de 1991
“Hay muchos matrimonios malos. Hay muchos matrimonios que yo no bendigo.
Y si no tienen mi bendición, están en problemas”.

 

Mateo 19:4-6
¿No han leído que el Creador, desde el principio,
hizo hombres y mujeres, y dijo, “Por esta causa el hombre dejará a su
padre y a su madre, y se unirá a su esposa, y los dos se convertirán en uno”?
Por lo tanto ya no son dos, sino una misma carne. Por consiguiente, lo que Dios
ha unido, que ningún hombre lo separe.

22 de noviembre de 1991
Un pequeño grupo de los hijos de Nuestra Madre Amantísima estaba recopilando
los mensajes para la publicación de “Los Mandamientos”. El mensaje de
Jesús del 2 de abril de 1991 sobre el divorcio, el nuevo matrimonio, el
celibato, el Purgatorio y el juicio eterno, despertó inquietud y preguntas,
especialmente por las dificultades maritales y divorcios experimentados por
miembros del pequeño grupo. El grupo no estaba de acuerdo en cuanto a si el
mensaje del 2 de abril de 1991 se refería a una situación específica, o si
Jesús hablaba del acto del divorcio en general. El grupo le pidió a Nancy que
le pidiera a Jesús que les aclarara este mensaje. En ese momento el grupo
comenzó a rezar, y Jesús les respondió rápida y poderosamente con el
siguiente mensaje.

“Miren Mis parábolas. ¿No enseñé sobre una
situación específica para aplicarla a todo en general? ¿No son Mis parábolas
sin tiempo? ¿No enseño para todos los tiempos? ¿No ven que doy reglas que están
cambiando con los pecados del hombre? Queridos hijos, Yo soy Jesús, Hijo de
Dios Vivo. Mis leyes sobrepasan las de los hombres. Mis leyes son para todos los
tiempos, para toda la gente, para todas las naciones. El hombre trata de
distorsionar y torcer Mis leyes para adecuarlas a sus pecadoras vidas
individuales.
Yo no me doblego ante las leyes del hombre. Es el hombre quien
se debería doblegar ante Mis leyes. Yo me mantengo en el mismo punto, detesto
el divorcio. Yo miraré en los corazones de cada uno de Mis hijos”.

[Nancy dijo que la luz alrededor del crucifijo estaba oscilando con gran
intensidad].

“Hijos, si dicen que Me aman, entonces no querrán
distorsionar Mis leyes, sino que por su amor hacia Mí, cumplirán Mis
mandamientos. Hay demasiados divorcios; hay demasiados nuevos matrimonios; hay
demasiados pecados. El hombre trata de tomar decisiones sin contar conmigo. Aléjense
de Mí y vayan al pecado. Quédense conmigo y tendrán vida.

“Yo les digo, hijos queridos, reconcíliense conmigo
y con los demás. Yo he hablado. Yo soy Jesús. Soy el Hijo del Padre Eterno”.


EL SEPTIMO
MANDAMIENTO

Exodo 20:15
No robarás.

  12 de abril de 1991
“Mi adorada hija, te enseñaré sobre el robo. Comienza a escribir.

“Cada vez que eres deshonesto, estás robando. La
deshonestidad lastima tu alma y la de los demás. Entonces eres culpable de
robar Mi preciosa vida en el alma. Eres un hurtador, un ladrón. Yo te digo, no
hay nada peor que robar la vida del alma.

“Nadie le roba a otro sin robarme a Mí primero. Yo
te acusaré ante Mí. Arrepiéntete. Arrepiéntete. Arrepiéntete.

“Ningún hombre escapa del castigo por sus pecados.
Le castigaré con el remordimiento de conciencia en esta vida y le reformaré y,
después, su alma será purgada. Mi amor por cada alma es inmenso, y yo exijo
pureza. Amenme puramente, amen puramente a los demás.

“Padres, cuando no dan amor, le están robando a sus
hijos Mi amor. Si toman Mi amor y se lo guardan para sí, son como ladrones que
toman pero nunca dan.

“Cuando son egoístas, roban todo para sí mismos. Un
ladrón toma y no da. Sólo dando comienzan a entrar en mi Reino. Sólo cuando
se entregan completamente, dejan de tomar. Cuando se rinden y dan Mi amor
plenamente, entonces ya no pueden tomar, sino que dan.

“Un ladrón toma y es codicioso. Quiere tomar más y
más. Si sólo toman y nunca dan, ¿acaso no son ladrones?

“Yo no tengo ningún ladrón en Mi Reino. Mi Reino no
es de este mundo. Nancy, todos mis mandamientos son reglas de amor. Falla en el
amor, y fallarás en Mi Reino”.


EL OCTAVO
MANDAMIENTO

Exodo 20:16
No levantaréis falso testimonio contra vuestro prójimo .

  27 de abril de 1991
Jesús le dijo a Nancy cuando se encontraba en la iglesia para la Misa, “Tú
darás testimonio sobre Mí. Tú darás testimonio sobre Mi presencia viviente.
Yo soy la verdad. No hay falsedad en Mí. Llamo a todos Mis hijos para que Me
imiten. Cada vez que no cumplan en imitarme, no estarán cumpliendo Mi
mandamiento de amor. Sean sinceros. Sean humildes como yo. La verdad cura. Las
mentiras dañan y lastiman. Yo soy un curador. Los llamo para ser curadores.
Aprendan de Mí, sean humildes en el amor y la verdad. En la verdad hay libertad.
En las mentiras les espera el cautiverio. Sean libres y vuelen, o sean
prisioneros y permanezcan atados”.

Más tarde, la Segunda Lectura durante la Misa fue de 1
Juan 3:18-24, “Mis pequeños hijos, déjennos amar, no con la palabra,
ni con la lengua, sino con los hechos, y con la verdad. Con esto sabemos que
somos de la verdad; y ante Sus ojos convenceremos a nuestros corazones. Ya que
si nuestros corazones nos regañan, Dios es más grande que nuestro corazón, y
todo lo sabe. Queridos hermanos, si nuestros corazones no nos regañan,
tendremos confianza en Dios; y lo que sea que pidamos, lo recibiremos de El;
porque cumplimos sus mandamientos, y hacemos las cosas que Lo complacen. Y este
es Su mandamiento, que debemos creer en el nombre de su Hijo Jesucristo; y
amarnos los unos a los otros, según los mandamientos que nos legó. Y aquél
que cumpla Sus mandamientos, morará en El, y El en él. Y en esto sabemos que
El mora en nosotros, por el Espíritu que nos ha dado”.

Más tarde Jesús le dijo a Nancy cuando ella rezaba ante
el Santísimo Sacramento, “Si Yo permitiera a todos que Me vieran, aún
quedarían aquéllos que Me nieguen. La fe es más poderosa. Muere a tí mismo,
luego pide la gracia de la fe, y entonces las señales tendrán sentido.

“Nancy, tú sabes la verdad. Cuando Mis hijos caminan
en la oscuridad, no tienen verdad. Yo soy la Verdad. Yo soy la Luz. Tú Me ves.
Tú ves Mi luz. Lleva mi presencia viviente a Mis hijos. Lleva a ellos Mi luz.
Yo te llamo para dar testimonio de la verdad. No serás derrotada porque Yo no
lo seré. Ama, ama, ama, y Yo estaré vivo para tí. Ama, ama, ama, y permite a
Mis hijos ver Mi luz. Mis hijos tienen miedo de dar testimonio. Ayúdales,
preciosa. Yo soy verdad, y tú dirás la verdad.

“El hombre necesita ser sincero consigo mismo ante Mí
y con los demás. Yo soy verdad. Si Me conocen, entonces ustedes son sinceros.
Si mienten, ¿cómo pueden decir que Me conocen? Mis amigos y Yo somos uno. Una
mentira no se puede mezclar con la verdad. La masa se mezcla con ingredientes
similares para hacer algo de sabor agradable. Si mezclas masa con ingredientes
amargos, quedará amargo, desagradable”.


EL NOVENO
MANDAMIENTO

Exodo 20:17
No codiciarás a la mujer de vuestro prójimo.

  16 de mayo de 1991
“Mi adorada hija, déjame enseñarte sobre Mi mandamiento de amor – No
codiciarás a la mujer de vuestro prójimo. Para los modernistas, no tomen la
mujer o el marido del prójimo; mantengan sus casas internas limpias, libres de
pensamientos y deseos pecaminosos. Abrigar pensamientos o deseos impuros
significa que están en sus corazones.

“Tengan el deseo de hacer que sus corazones sean como
el Mío, puro, santo, humilde, gentil, amoroso, que perdona, que tiene compasión.
Para otras virtudes de Mi Corazón, vean la letanía de Mi Sagrado Corazón, la
que rezaron ayer por la tarde. (Ver letanía en la página 45)

“¿No está un ama de casa más cómoda, más
tranquila cuando su casa está limpia y lista para recibir visitas? ¿No es la
visita más placentera para ella y para sus invitados? Si el interior de la casa
está sucio, ¿se sentirán los invitados bienvenidos, cómodos y desearán
quedarse con ella? Si la casa está limpia y preparada para los invitados, ¿no
se darán cuenta los invitados de que ella es una buena ama de casa? ¿No
refleja el interior de su casa a ella misma?

“Cuánto más importante es tu vida espiritual
interior. Si tu alma está limpia y brillosa, Mi luz resplandecerá para que
otros la vean. Tú Me reflejarás por el brillo, el amor de tu corazón. Si los
deseos de tu corazón son pecaminosos, no Me reflejarás. Le mostrarás al mundo
el reino del mal. ¿No es mejor reflejar bondad que maldad? ¿No estarás más
contento pensando en Mí?

“Mantengan sus pensamientos y sus deseos puros y
santos, y estarán listos para recibir a su invitado. Una buena ama de casa
mantiene su casa lista para sus invitados. ¿Están listos para recibirme, para
darme la bienvenida? Yo vendré a una hora que no sepan. Mantengan sus casas
limpias y listas para mantener sus corazones en Mí”.

Más tarde, cuando Nancy estaba en su casa, se inspiró
con Jeremías 31:33 donde dice, “Yo pondré Mi ley en sus entrañas, y
la escribiré en sus corazones”.

Entonces Jesús dijo, “Puedes agregar eso”.


EL DECIMO
MANDAMIENTO

Exodo 20:17

No codiciarás la casa de vuestro prójimo; ni desearás
su sirviente, ni su doncella, ni su buey, ni su asno, ni nada de lo que es suyo.

Sin fecha
“Comienza a escribir. La codicia o el ser posesivo significa que deseas
tener y poseer a cualquier precio. Es mal en tu corazón. Los deseos malos no Me
agradan.

“Cuando deseas tener y controlar, hacerte cargo de
todo en tu mundo, tu vida, tu felicidad, ¿no estás acaso rechazando los
regalos que te doy? Todo es regalo Mío.

“Si clamas ser dueño de todo, ¿no estás entonces
proclamando que no es un regalo? ¿No estás colocándote por encima de Mí? Qué
seguido oigo a Mis tontos hijos clamar, ‘mi vida es mía. Mi cuerpo es mío.
Puedo hacer con ellos lo que yo quiera’.

“Si tomas lo de otros, ¿no estás acaso tomando algo
Mío? Yo soy quien da los regalos. ¿Cuándo entenderás que Yo soy Dios?

“Hijos, estén en guardia. Miren lo que permiten
entrar en sus corazones. Protejan su corazón, que es la fuente de la vida. Tu
corazón está hecho a Mi imagen. No permitas que tu corazón se vuelva
irreconocible, distorsionado. Refléjame. Mi camino es perfecto. Mi corazón es
perfecto. Yo solo te puedo dar paz. Yo solo puedo darte amor. Yo solo puedo
darte felicidad.

“¿Tu vida o la Mía?

“¿Tu voluntad o la Mía?

“¿Tu camino o el Mío?

“¿Tu corazón o el Mío?

“¿Tu vida o la Mía?

“¿Tu tiempo o el Mío?

“¿Tus talentos o los Míos?

“¿Tus regalos o los Míos?

“Recuerda quién soy, y Yo recordaré quién eres tú”.


YO LLAMO
Y LLAMO Y LLAMO

31 de diciembre de 1990
“Mi preciosa pequeña hija. Tú consuelas Mi dolido corazón con tus
maneras aniñadas. Hoy, cuando sentías mucho dolor, Me dijiste, está bien, Jesús,
no sufras. Me preocupo por ti. En tu manera infantil Me entregaste tu persona en
esos momentos. Pensabas en Mi dolor y no en el tuyo. Te digo solemnemente que Yo
aprecio tus rezos, pequeña. Tienes razón en decir que Mi ira crece. Mis hijos,
Mis perdidos, tontos hijos ya nos han ignorado a Mí y a Mi madre lo suficiente.
Y a todos los que mando, Mis hijos los ignoran. Detén aquí Mis bendiciones, y
recibe antes Mi castigo.

“Mis hijos no han sabido demostrar fe, confianza, y
no creen en nuestras visitas aquí. Déjame decir esto nuevamente, Yo no
aparezco de esta manera en ninguna otra parte del mundo.

“Ha llegado el momento de Mi justicia. Mis hijos no
creen en Mi justicia, y la verán. Yo llamo y llamo y llamo, y Mis hijos no
responden. No vienen.

“Yo llamo y llamo y llamo. Ellos cierran sus oídos.

“Estoy otorgando aquí las bendiciones más grandes,
aparte de las de Mi Misa. En ningún lugar se dan Mis bendiciones como aquí. ¿Dónde
están Mis hijos? ¿Dónde están Mis hijos de la Misa? ¿Dónde están Mis
hijos? Yo te digo, están buscando su propio autosuficiente yo. Cuánto he
tolerado. Todos Mis mandamientos violados, abandonados. Asesinato. Asesinato.
Asesinato.

“El asesinato está en sus corazones. Asesinan a los
que no han nacido. Asesinan a los que han nacido. Asesinan a los ancianos.
Asesinan a los jóvenes. Asesinan a los buenos. Asesinan a los lisiados.
Calumnian Mi nombre, Me desprecian. Me escupen. Alejan Mis palabras. Mi preciosa
hija, tú ves Mi cara que sufre. Mírame. Ves Mi amor. Mis hijos, ¿dónde han
ido? Ya estás lista para contar Mis palabras y no hay nadie aquí para oírlas”.

Nancy dijo, “El sufrimiento, casi no lo puedo
soportar”.

“Yo he enviado importantes señales del cielo.
Quiero que sepas que son importantes señales. Nancy, te dije que prefiero que
Mis hijos vengan de vuelta hacia Mí en amor”.

“El sufrimiento en tu cara es inmenso. Es tan grande
como yo le he visto”, dijo Nancy.

7 de abril de 1991
“Más sufrimiento sobrevendrá sobre Mi gente. Mis hijos rehúsan
escuchar y rehúsan obedecer Mis mandamientos, Yo amo a todos y deseo que Mis
hijos vuelvan hacia Mí. ¿Qué más puedo hacer para atraer su atención? Con
el castigo están forzados a responder”.

2 de junio de 1991
Durante las primeras horas de la mañana, Nancy vio un círculo de luz blanca
aparecer en la pared.

Entonces Jesús dijo, “Yo soy un círculo. Todo
gira en torno a Mí. Ningún círculo es más completo que Yo. Yo no tengo
principio ni final.

“Los mandamientos no son lineales, sino un círculo
completo. Yo estoy hablando. Yo soy Jesús. Yo soy Amor. Tú comienzas tu camino
conmigo y lo terminas conmigo.

“Quiero que sepas que todos los regalos vienen de Mí.
Si tomas algo (o a alguien) de otro, estás tomando de Mí. Nadie golpea a otro
sin estar golpeándome a Mí primero. Nadie le saca algo a otro, sin sacármelo
primero a Mí.

“Si deseas el mal, deseas lo que no es Mío. Desea Mi
corazón, y recibe la plenitud de Mi Amor eternamente.

“Nancy, hoy da testimonio de Mi Presencia Viva en la
Eucaristía. Tú Me oyes. Tú Me conoces. Amame más. Vé y enseña”.

Nota del teólogo: Jesús es la Palabra Eterna de
Dios en nuestra carne, la Segunda Persona de la Santísima Trinidad Encarnada.
Por lo tanto, Jesús, como Dios, no tiene principio ni final. Jesús, como
hombre, tuvo un principio: concebido en la Virgen María por el Poder del Espíritu
Santo.


Los
Mensajes de la Virgen María
sobre los Mandamientos

6 de marzo de 1991
“Yo soy la Santa Virgen María, la Madre de Dios y tu querida madre.

“Ser sumisa a tu marido y a los demás es morir tú
misma, y dejar que Dios viva en ti. Tu vida no es tu vida. Vive tu vida por mi
Hijo. Déjalo crecer en ti y ayúdale a crecer en los demás”.

Entonces Nancy tuvo una visión, “hay un alma y yo
estoy sosteniendo una vasija con agua. Estoy esparciendo agua en esta semilla de
un alma. La semilla estaba en una inmensa luz. Soy cuidadosa de mojarla
lentamente al principio. Luego le doy más agua, y crece y crece y se convierte
en un hermoso lirio de Pascua”.

“El evangelio de San Juan es sobre la suave,
amorosa crianza del alma. Trata a cada alma con tierna, amorosa crianza, y ese
alma florecerá en la vida eterna. Nancy, sé paciente, amable, suave y amorosa
siempre, y ayuda a las pequeñas semillas a florecer convirtiéndose en hermosos
y puros lirios de Pascua.

“Nunca mates un alma; ayuda a cada alma a vivir en
Dios. Tú debes vivir en Dios primero, antes de poder ayudar a los demás. Si no
ven a mi Hijo en tí, entonces ¿cómo podrás contarles sobre El? Es como estar
en un cine, y estar esperando para ver la película, y que no venga ninguna,
pero sí oyes el sonido. ¿No es mejor cuando la película y el sonido están
juntos? Debes dar testimonio de que El es el Vivo Hijo de Dios”.

6 de enero de 1991
“Oh, qué terrible, grave pecado es el aborto.

“El hombre trata continuamente de tomar decisiones
que están reservadas solamente a Dios. El hombre no conoce el destino de cada
niño que se concibe, no conoce el destino de cualquier niño que se concibe.
Entonces asesinan a los papas. Asesinan a los sacerdotes. Asesinan a las monjas
y así sucesivamente. ¿No trae este grave pecado ira a Dios?”

21 de marzo de 1991
“Yo soy la Madre de Dios y tu madre amantísima. Estoy muy triste de que
las madres sigan asesinando a sus bebés que llevan dentro de sus entrañas”.

Nancy dijo, “Ella está llorando”.

9 de abril de 1991
“Madre, estás tan triste”. Nancy dijo que una lágrima corría por su
mejilla.

“Los pecados de la humanidad lastiman a mi Hijo.
Cuando mi Hijo sufre, yo sufro.

“Nuestros hijos no cumplen los mandamientos de Dios.
Se alejan de mi Hijo sin siquiera saber que lo han hecho. Muchas almas están
perdidas y vagan en la oscuridad”.


Letanía
del Sagrado Corazón de Jesús

Señor, ten piedad de nosotros.
Cristo, ten piedad de nosotros.
Señor, ten piedad de nosotros.
Cristo, escúchanos.
Cristo, escúchanos amablemente.
(Repetir “ten piedad de nosotros” después de cada invocación)

Dios el Padre del Cielo,
Dios el Hijo, Salvador del mundo,
Dios el Espíritu Santo,
Santísima Trinidad en un Dios,
Corazón de Jesús, Hijo del Padre Eterno,
Corazón de Jesús, formado por el Espíritu Santo en las entrañas de la Madre
Virgen,
Corazón de Jesús, substancialmente unido a la Palabra de Dios,
Corazón de Jesús, de infinita grandeza,
Corazón de Jesús, sagrado templo de Dios,
Corazón de Jesús, tabernáculo del Más Alto,
Corazón de Jesús, casa de Dios y puerta del cielo,
Corazón de Jesús, que quema fuegos de caridad,
Corazón de Jesús, morada de justicia y amor,
Corazón de Jesús, lleno de bondad y amor,
Corazón de Jesús, abismo de todas las virtudes,
Corazón de Jesús, el más digno de toda alabanza,
Corazón de Jesús, Rey y centro de todos los corazones,
Corazón de Jesús, en quien se encuentran todos los tesoros de la sabiduría y
el conocimiento,
Corazón de Jesús, en quien mora la plenitud de la divinidad,
Corazón de Jesús, en quien el Padre se complació,
Corazón de Jesús, de quien todos hemos recibido la plenitud,
Corazón de Jesús, deseo de las colinas eternas,
Corazón de Jesús, paciente y el más misericordioso,
Corazón de Jesús, que enriqueces a todos los que Te invocan,
Corazón de Jesús, fuente de vida y santidad,
Corazón de Jesús, apaciguamiento para nuestros pecados,
Corazón de Jesús, cargado de oprobio,
Corazón de Jesús, golpeado con nuestras ofensas,
Corazón de Jesús, obediente hacia la muerte,
Corazón de Jesús, clavado por una lanza,
Corazón de Jesús, fuente de toda consolación,
Corazón de Jesús, nuestra vida y resurrección,
Corazón de Jesús, nuestra paz y reconciliación,
Corazón de Jesús, víctima de nuestros pecados,
Corazón de Jesús, salvación de aquéllos que creen en Ti,
Corazón de Jesús, esperanza de todos aquéllos que mueren en Ti,
Corazón de Jesús, delicia de todos los santos,
Cordero de Dios que quitas los pecados del mundo, perdónanos, Oh Señor.
Cordero de Dios que quitas los pecados del mundo, atiende nuestras súplicas, Oh
Señor.
Cordero de Dios que quitas los pecados del mundo, ten piedad de nosotros.

V. Jesús, manso y humilde de corazón.
R. Haz nuestro corazón semejante al Tuyo.

 

OREMOS
  Oh Dios todopoderoso y eterno, mira el corazón de tu bien
amado Hijo, y la alabanza y satisfacción que El Te ofrece en el nombre de los
pecadores, y por aquéllos que buscan Tu misericordia. Apacíguate y concédenos
perdón en el nombre del mismo Jesucristo, Tu Hijo, que vive y reina contigo en
la unidad del Espíritu Santo, por los siglos de los siglos, Amén.

 

“Hay muy poca fe aquí.
Estoy muy triste.”

“El propósito de que
yo venga, es llevarlos
ante mi Hijo.”

El Plan de Paz
de
Nuestra Madre Amorosa


“Humanidad, regresa a Mí.”

“La hora de mayor purificación se acerca rápidamente.

“Vendrán más grandes tribulaciones.

“Humanidad, regresa a Mí.
“Humanidad, regresa a Mí.
“Humanidad, regresa a Mí.

“No adores a otros dioses, sino sólo a Mí.

“Desdichada; desdichada; desdichada esta generación pecadora.

“¿Dónde está la expiación? ¿Dónde está la expiación? La expiación, les pregunto solemnemente, ¿dónde se hace expiación en este mundo?”

Jesús – 13 de octubre de 1993

Jesús dijo en Conyers:

“La paz del mundo ha sido encomendada a Mi Madre.”

La Santísima Madre dijo
en Conyers:

“Mis queridos hijos de América, hoy vengo a ustedes para traerles una invitación de paz.”

“Hay una falsa paz en el mundo..”

“La paz sólo se logra cuando están unidos a mi Hijo.”

“Ustedes no han honrado las solicitudes que les hice en Fátima y, de nuevo, hoy les hago las mismas peticiones a cada uno de ustedes.”

“No habrá paz en el mundo si no regresan a Dios… El llamado urgente es para toda la humanidad para que regrese a Dios ahora.”

 

1990

“Hay Muy Poca Fe Aquí”

2 de septiembre de 1990

La Santísima Madre dijo: “Hay muy poca fe aquí. Estoy muy triste. Este es mi primer mensaje para los Estados Unidos de Norteamérica.” Nuestra Madre Amantísima le dijo a Nancy que ella aparecería el día 13 de cada mes con un mensaje para los Estados Unidos.

“Se necesitan vuestras oraciones y
vuestros sacrificios para librarles
de un gran castigo de Dios”

13 de octubre de 1990

La Santísima Madre dijo: “Recen mucho, porque hay muy pocas oraciones desde el corazón. Hay muy poca oración.” Nuestra Madre Amantísima parecía estar muy triste. Ella dijo: “Se necesitan vuestras oraciones y vuestros sacrificios para librarles de un gran castigo de Dios. El corazón de Mi Hijo está recargado abrumadoramente. Uds. sólo podrán consolarle dándole vuestros corazones. Mis queridos hijos, por favor, denle vuestros corazones a Mi Hijo en oración. Oren, oren, oren.”

Se le preguntó a Nuestra Madre Amantísima si tenía otros mensajes. Ella dijo: “Les animo a orar en familia. Cuando dejen de orar en familia, tendrán mayores sufrimientos y Satanás les dividirá. Por favor, yo he venido a representar a la Sagrada Familia. A Uds. se les llama a imitarnos y a permanecer juntos. Satanás procura mayores divisiones en las familias, en las naciones y en la Iglesia.”

Nuestra Madre Amantísima tenía al Niño Jesús en sus brazos durante todo el mensaje.

“Mi Madre ya ha dado el mensaje.”

13 de noviembre de 1990

La Santísima Madre se le apareció a Nancy vestida de negro, pero no habló.

Después en esa tarde, mientras rezaba el Rosario, Nancy preguntó a Jesús: “¿Dónde está el mensaje para los Estados Unidos? ¿Dónde está La Santísima Madre?”

Jesús dijo: “Mi Madre ya ha dado el mensaje. Se apareció vestida de negro.”

“La vida mortal es corta.
La Vida Eterna con Dios
es Para Siempre”

13 de diciembre de 1990

La Santísima Madre dijo: “He sido enviada por Dios para entregar un mensaje a este país.

“Mis queridos hijos, deseo enseñarles en este día. La vida mortal es corta. La vida eterna con Dios es para siempre. Recen. Recen. Recen mucho por la salvación de las almas.

“Yo les bendigo y les doy rayos de esperanza desde mi corazón. Gracias por responder a mi llamada.”


1991

“Una nación a la que más se le ha dado,
ha rechazado a Dios en la mayor medida.”

13 de enero de 1991

La Santísima Madre dijo: “Mis queridos hijos, quiero que sepan que he venido como vuestra Madre Amantísima. He venido a entregar un mensaje grave (ella estaba extremadamente triste). La tristeza reina en el Cielo por las muchas almas que se pierden en este país. Les imploro, con un llamado extremadamente urgente, que regresen a Dios ahora, porque la tristeza reinará en vuestro país. Estoy muy triste. Mis hijos de todas partes han ignorado a mi Hijo. Esta nación necesita una gran conversión.

“Me haré eco nuevamente de las palabras de mi Hijo. Una nación a la que más se le ha dado, ha rechazado a Dios en la mayor medida. Terminaré por decir que continuaré orando por todos Uds. y continuaré suplicando la Misericordia de Mi Hijo.

“Gracias por escuchar las palabras de mi Hijo. Yo soy únicamente una mensajera del Cielo, enviada para hacerme eco de Sus palabras para Uds. Gracias. Por favor, hagan la Señal de la Cruz mientras me voy y le doy las gracias a mi Hijo por permitirme venir.” Nancy cuestionó la teología de la tristeza que reinaba en el Cielo. El 22 de julio de 1991, se le dio a ella una locución interior de La Santísima Madre: “El Corazón de mi Hijo reina en el Cielo, y Su Corazón está entristecido por todas las almas que se pierden en todo el mundo.”

“No vivan una vida de la carne.
Vivan una Vida del Alma.”

13 de febrero de 1991

La Santísima Madre dijo: “Invito a mis hijos a que estén tranquilos. Daré un mensaje para los Estados Unidos. Mis queridos hijos de los Estados Unidos, como vuestra Madre Amantísima me gustaría enseñarles. No vivan una vida de la carne. Vivan una vida del alma. Vuestra carne regresará a las cenizas. La vida de vuestras almas es para siempre. Arrepiéntanse y regresen a Dios. Vuestra salvación depende de esto. La guerra empeorará. Habrá más tristeza en las familias, mis queridos hijos. La guerra es un castigo de Dios.” [Nancy dijo que La Santísima Madre estaba muy triste.] “Me quedaré con Uds. en oración y les extenderé mi mano. Ayúdenme para poder ayudarles a volver a mi Hijo. Yo les bendigo.”

“Recen, Estados Unidos, recen.
La oración es vuestra línea
vital hacia Dios.”

13 de marzo de 1991

La Santísima Madre dijo: “El mensaje de hoy es: Recen, Estados Unidos, recen. Continúen sus oraciones y sacrificios y ofrézcanselos a Dios cada día. Para los muchos niños que no han empezado aún su viaje de oración, les imploro desde mi corazón maternal que empiecen. Sin la oración, un alma se marchita y muere. La oración es vuestra línea vital hacia Dios. Yo vengo como vuestra madre amorosa y les invito a salir de las tinieblas y entrar a la luz. Yo les bendigo.”

“Tomen mi mano y caminen conmigo
en el sendero hacia mi Hijo.”

13 de abril de 1991

La Santísima Madre dijo: “Queridos hijos de los Estados Unidos, como vuestra Madre Amantísima que soy les estoy llamando. Tomen mi mano y caminen conmigo en el sendero hacia mi Hijo. Hijos de los Estados Unidos, tomen mi mano. Muchos de Uds. están recorriendo un camino que les aleja de mi Hijo, y están en peligro de perder sus vidas con Dios para siempre. Arrepiéntanse y vuelvan a Dios. Hijos, les ruego que acudan. Con lágrimas les llamo. Yo les bendigo.” [Nuestra Madre Amantísima estaba llorando mientras imploraba.]

“El Reino de Dios y el reino
de este mundo no se mezclan.”

13 de mayo de 1991

La Santísima Madre dijo: “Mis queridos hijos, preparen el camino para mi Hijo. ¿Están Uds. listos para recibirle? El vendrá en una hora que Uds. no conocen. ¿No deberían estar preparados para recibir al Rey? Vivan una vida de santidad. Caminen con fe y confianza plenas. A los muchos que se han descarriado, por favor, repudien sus caminos pecaminosos y regresen a Dios. No se dejen engañar por los atractivos del reino de este mundo. El Reino de Dios y el reino de este mundo no se mezclan. Recen, hijos, recen. Estoy llamándoles a Dios como vuestra madre amorosa. Yo les bendigo. Gracias.”

“Estoy implorándoles
que vuelvan a mi Hijo.”

13 de junio de 1991

La Santísima Madre dijo: “Por favor, hijos de los Estados Unidos, dejen de ofender a Dios. No crean que el castigo no vendrá. Estoy implorándoles que vuelvan a mi Hijo. No se demoren. Esta es la hora. Nuestros corazones están entristecidos. Por favor, hijos de los Estados Unidos, estoy llamándoles hacia mi Hijo. Como vuestra Madre Amantísima, yo les bendigo.”

“¿Dónde están sus corazones?…
Mi Hijo espera para darles regalos.”

13 de julio de 1991

La Santísima Madre dijo: “Mis queridos hijos de los Estados Unidos, ¿dónde están sus corazones? Preparen sus corazones al abrirlos a mi Hijo. La preparación es una hora para alistarse. Estén listos. Durante todas vuestras vidas, estáis preparándoos para el trabajo, para las citas, para la diversión, para el descanso. Preparen sus corazones. Si sus corazones están cerrados, Mi Hijo se queda fuera, tocando en ellos. Abran sus corazones. Estén limpios. Mi Hijo espera para darles regalos. Como vuestra Madre Amantísima, yo les bendigo. Y bendíganse unos a otros.”

“La paz sólo se logra
cuando están unidos a mi Hijo.”

13 de agosto de 1991

La Santísima Madre dijo: “Mis queridos hijos de América, hoy vengo a ustedes para traerles una invitación de paz. Deseen la paz para ustedes, para sus familias, para sus comunidades y para sus países. La paz sólo se logra cuando están unidos a mi Hijo. Separados de mi Hijo no hay paz.”

En este punto, Nancy dijo: “Está llorando y hay un rayo de luz que baja por su mejilla como si fuera una lágrima.”

“Hijos de América, rehusar la paz de mi Hijo acarreará mayores sufrimientos sobre ustedes.”

Nancy apuntó: “Está llorando de nuevo. Otro rayo de luz bajó por su mejilla como una lágrima.”

“Por favor,” rogaba, “enmienden sus vidas y regresen a Dios. Los bendigo como su madre amante.”

“Tomen la Decisión de Amar a Dios
y Perseverar en la Fe.”

13 de septiembre de 1991

La Santísima Madre dijo: “Mis queridos hijos de América, tomen la decisión de amar a Dios y perseverar en la fe. Se acercan rápidamente los días en que su fe será probada. Sean fuertes en mi Hijo.

“Hijos, deben dejar de ofender a Dios, ya que les esperan mayores sufrimientos. No crean que el castigo no llegará. Por favor, dejen de ofender a mi Hijo.

“Regresen a Dios y obedezcan sus leyes. Los bendigo como su madre amante, y bendigo todo lo que han traído con ustedes.

“Este es el final del mensaje para los Estados Unidos.”

“Renueven su compromiso de poner
a Dios primero en sus vidas.”

13 de octubre de 1991

La Santísima Madre dijo: “Mis queridos hijos de América, hoy vengo a ustedes en el aniversario de mis visitas a este lugar. Vengo en nombre de mi Hijo Jesús. Este es el momento de reflexionar y renovarse. Mediten las palabras de mi Hijo. Renueven su compromiso de poner a Dios primero en sus vidas. Pongan sus vidas en orden. Reza, América, reza. Por favor, conságrense a nuestros corazones. Los bendigo como su madre amante, y les envío rayos de amor desde mi corazón de madre.”

Nancy describió como Nuestra Madre Amantísima se puso más radiante y que una corona apareció sobre su cabeza.

“Con los brazos abiertos, derramo gracias sobre ustedes. Este es el final de mi mensaje para los Estados Unidos.”

¿Están sus oídos abiertos o cerrados?
¿Están sus corazones abiertos o
cerrados?… Están viviendo
en una época de muchas gracias.”

13 de noviembre de 1991

La Santísima Madre dijo: “Mis hijos queridos de América, ¿están escuchando? ¿Están sus oídos abiertos o cerrados? ¿Están sus corazones abiertos o cerrados? Piensen en la bondad de Dios. Sean agradecidos.”

Nancy comentó que una lágrima brotó de su ojo derecho.

“Denle gracias a Dios por todos Sus dones y por Su misericordia. Están viviendo en una época de muchas gracias.”

Nancy dice que salían lágrimas de ambos ojos, y de uno salió algo más espeso.

“Por favor, hijos, la mano de mi Hijo está a punto de asestar un golpe, a menos que enmienden sus vidas. Los bendigo como su madre amante.”

“Les traigo dones de paz y de buena
voluntad… les doy a mi Hijo.”

13 de diciembre de 1991

La Santísima Madre dijo: “Mis queridos hijos de América, como su madre amante, traigo dones de paz y de buena voluntad para ustedes. Abran estos dones abriendo sus corazones. Sean piadosos e imitadores de la buena voluntad de Dios. Hijos, el haber nacido es un don de Dios. Dejen que la vida de Dios viva en ustedes. Rechacen y odien el pecado. Hijos, les doy a mi Hijo. El es el Príncipe de Paz y el Dios de buena voluntad.” Nancy contó que ella tenía sus brazos abiertos mientras decía: “Proclamen a Emanuel. Los bendigo, hijos queridos. Según hagan la señal de la cruz, partiré. Recuerden darle las gracias a mi Hijo por haberme permitido venir. Los amo, hijitos queridos.”


1992

“No pueden Amar a Dios
sin guardar Sus mandamientos.”

13 de enero de 1992

La Santísima Madre dijo: “Queridos hijos de América, sean hijos de la luz. Apártense del pecado. Por favor, hijos, muchos de ustedes están en peligro de perder el Cielo para siempre. No hay mayor sufrimiento que la pérdida de Dios. Prepárense para la felicidad eterna. Vengan y sigan la luz de mi Hijo. Destierren toda oscuridad de sus almas. Obedezcan las leyes de Dios. No pueden amar a Dios sin guardar Sus mandamientos. Los bendigo. Estoy rezando por ustedes para que vengan a la luz. Igual que mi Hijo fue al agua para su bautismo, les pido que regresen a la luz de su bautismo. Por favor, recuerden agradecerle a mí Hijo por haberme permitido venir.”

“Conozcan los mandamientos de Dios
y lleven estas leyes de Dios grabadas
en sus corazones.”

13 de febrero de 1992

La Santísima Madre dijo: “Hijitos queridos de América, es una gracia desear la sencillez y la pequeñez. Pidan la gracia de vivir sencillamente y de ser humildes. Sean hijos de la luz. Conozcan los mandamientos de Dios y lleven estas leyes de Dios grabadas en sus corazones. Así conocerán a Dios y crecerán en amor de El y del prójimo. Hijitos, se les han dado los mandamientos de Dios para ayudarlos a unirse a El. Mi Hijo y yo amamos a cada uno de ustedes. Deseo que cada uno de ustedes esté unido a mi Hijo para siempre. Por favor, enmienden sus vidas y regresen a Dios. Por favor, hagan lo que les pido, o tendrán que sufrir mucho. Los bendigo. Vengan y busquen refugio en mi Corazón Inmaculado. Soy la Santísima Virgen María, la Amantísima Madre de Dios, y de ustedes. Vengan, hijitos, y déjenme conducirlos a mi Hijo. Mientras hacen la señal de la cruz, los bendeciré a ustedes y todo lo que hayan traído. Por favor, agradézcanle a mi Hijo el haberme permitido venir.”

“A menos que sigan Sus huellas,
no estarán siguiéndolo.”

13 de marzo de 1992

La Santísima Madre dijo: “Queridos Hijos de América, por favor entiendan que estos tiempos son de gran misericordia. El cáliz de salvación se desborda sobre los Estados Unidos y sobre todo el mundo. Báñense, hijitos, en el amor y la misericordia de Dios. Estén limpios. Si rechazan el amor y la misericordia de Dios y rehúsan estar limpios, entonces caerán mayores sufrimientos sobre ustedes. Prepárense. Niéguense a sí mismos. Carguen su cruz y sigan a mi Hijo. El ha preparado el camino para ustedes. A menos que sigan Sus huellas, no estarán siguiéndolo. Vivan para Dios. Recorran la pasión con amor. Déjenme ayudarlos en cada paso del camino.

“Gracias, mis hijitos queridos.”

“América, despierta de tu sueño
y únete a mi Hijo.”

13 de abril de 1992

La Santísima Madre dijo: “Queridos hijos de América, con lágrimas les ruego. Recen, hijos, recen. Comiencen su jornada de oración dando el primer paso. Examinen su relación con Dios y con los demás. Enmienden sus vidas. Escuchen, por favor. Sufrirán mucho más si viven apartados de Dios. En este tiempo, mediten sobre la pasión de mi Hijo Jesús y así recibirán la fortaleza para sobrellevar las pasiones de sus vidas. América, despierta de tu sueño y únete a mi Hijo. Los bendigo y los amo.”

“Hace setenta y cinco años vine a
Portugal pidiendo oraciones y sacrificios
en reparación por los pecados del mundo.
Hoy vengo pidiendo lo mismo.”

13 de mayo de 1992

La Santísima Madre dijo: “Queridos Hijos de América, mi corazón se llena de gozo al venir a ustedes, mis queridos hijos, en este aniversario de mis apariciones en Fátima. Hace setenta y cinco años vine a Portugal pidiendo oraciones y sacrificios en reparación por los pecados del mundo. Hoy vengo pidiendo lo mismo.

“Hijitos, escuchen con sus corazones. Les ruego. Refugien sus corazones en el mío. Por favor, hijos, les pido que se consagren a mi Inmaculado Corazón y de esta manera podré protegerlos. Como su madre amante, deseo que cada uno de ustedes reciba la ayuda que busca de Dios de acuerdo con Su voluntad. Dios escucha las peticiones de Sus pequeños. Sean humildes ante Dios y ante los demás. Dejen que la paz de Dios habite en sus corazones, en sus familias y en esta tierra. Los bendigo. Deseen el amor y la paz de Dios, y vivan en Su amor y en su paz. América, tómense de las manos.”

“Si ustedes permanecen en pecado grave,
arriesgan perder sus almas
Permiten a Satanás que los guíe.”

13 de junio de 1992

La Santísima Madre dijo: “Queridos hijos de América, por favor, perdónense unos a otros. Si ustedes no perdonan, es que no aman. Sus pecados son muchos. Por favor, hijos, deben dejar de ofender a Dios que está gravemente ofendido. Si permanecen en pecado grave, arriesgan perder sus almas. Permiten a Satanás que los guíe. Apártense de las tinieblas del pecado.” [Nancy dijo en ese momento que la Santísima Madre estaba radiante.] “Vengan a la luz de la verdad. Satanás los está engañando y no se dan cuenta. Las tinieblas sobre este país crecerán más oscuras y sufrirán más si no regresan a Dios.” [Nancy vio algo espeso, una sustancia oscura como la sangre, salir del ojo de la Santísima Madre.]

“Satanás ha penetrado cada aspecto
de sus vidas. Reconózcanle
y libérense ustedes mismos…”

13 de julio de 1992

La Santísima Madre dijo: “Queridos hijitos míos, las tinieblas cubren América y serán más oscuras si no regresan a mi Hijo. Satanás ha penetrado cada aspecto de sus vidas. Reconózcanle y libérense ustedes mismos. Por favor, escuchen estas palabras en su corazón. Sigan a mi Hijo, Su modo de vida. Este mensaje es para el que lleve cualquier tipo de vida. Hijos, les ruego que presten atención a estas palabras. Los bendigo. En este momento bendeciré los artículos que han traído. Por favor, díganles a mis hijos que yo he recibido las peticiones de sus corazones y se las he llevado a mi Hijo. Les ruego que hagan la señal de la cruz cuando me vaya. [Nancy, ahora no podrás verme.] Recuerden darle las gracias a mi Hijo.”

“Este es un ruego urgente
para toda la humanidad”

13 de agosto de 1992

La Santísima Madre dijo: “Queridos hijos de América, cada persona es mi querido hijito. Como vuestra Madre Amorosa los amo con amor incondicional. Vengo en el nombre de mi Hijo, Jesús. Por favor, hijos míos, cooperen con el plan de salvación de Dios. Mi hijo les muestra el camino hacia la salvación. Síganle. Ayúdenme a que les ayude. Con Dios, juntos podremos apartar la nube de tinieblas de este país.” [Entonces derramó una lágrima.] “Comiencen donde están y recen. Llegará el momento en que la misericordia de Dios se transformará en Su justicia y un gran sufrimiento caerá sobre ustedes. No pospongan más ir hacia mi Hijo. Este es un ruego urgente para toda la humanidad. Los bendigo. Por favor, hagan la señal de la cruz cuando me vaya. En este momento bendigo todas las cosas. Recuerden darle las gracias a mi Hijo por permitirme venir.”

“Examinen su relación con Dios
y enmienden sus vidas sin dilación”

13 de septiembre de 1992

La Santísima Madre dijo: “Queridos hijos de América, ¿están escuchando? ¿Están escuchando con sus corazones? Muchos de ustedes comenzaron una jornada espiritual y la interrumpieron. No permitan que Satanás los desanime. Crean con todo el corazón en mi Hijo. Permitan que mi Hijo los guíe. Hijos míos, oren y ofrezcan sacrificios por las almas de sus hermanas y hermanos. Oren y hagan sacrificios por la paz. Les imploro que se alejen de los pecados de la carne. Dejen de asesinar. Las consecuencias serán graves, si continúan ignorando a Dios y violando Sus leyes. Es una gran gracia que Dios me haya permitido venir. Los amo y le deseo a cada uno que se una a mi Hijo. Van a ocurrir más desastres.” [Lloraba. Salía sangre de su ojo.] “Les ruego que escuchen. Miren de qué forma viven. Miren dentro de ustedes mismos y examinen su relación con Dios y enmienden sus vidas sin dilación. Los bendigo. Cuando hagan la señal de la cruz, me iré. Recuerden darle las gracias a mi Hijo por permitirme venir.”

“Hijos, deben dejar de ofender a Dios”

13 de octubre de 1992

La Santísima Madre dijo: “Queridos hijos de América, siento una gran alegría en mi corazón al verlos reunidos en oración. Siento una gran pena en mi corazón por muchos de mis hijos que se han descarriado. Muchos de mis hijos no rezan y no quieren oír los mensajes de Dios.” [Nancy vio una lágrima de sangre deslizarse por el lado de su nariz.] “Oren, hijos, oren. La oración es vital. Hace setenta y cinco años me aparecí ante tres niños pastores para darle un mensaje a toda la humanidad y hoy he venido para dar un mensaje. Hijos, deben dejar de ofender a Dios. Comiencen en este día aniversario y hagan la promesa de pasar más tiempo con Dios diariamente.” [Nancy dijo que Nuestra Madre Amorosa lloraba de nuevo.] “Recen el rosario todos los días. Les pido que hagan un acto de consagración al Sagrado Corazón de mi Hijo y a mi Inmaculado Corazón. En nuestros corazones encontrarán refugio seguro.”

“América, levanta tus voces para dar gracias a Dios por Su misericordia, por Su amor. No puedo detener la mano de mi Hijo. Les ruego que me ayuden para poder ayudarlos. Ofrezcan sus sacrificios y oraciones diarios, se los ruego, como reparación por los pecados del mundo. Mantengan vivos nuestros mensajes en sus corazones.”

“Unan sus manos y sus corazones con Dios y con todos los demás. Con sus manos y corazones unidos, les ruego que recen el Padre Nuestro.” [Con las manos unidas todos los peregrinos rezaron el Padre Nuestro.] “Por favor, recuerden que esta oración se la da mi Hijo.”

“Voy a bendecirlos a ustedes y a todas las cosas que han traído. Les ruego que hagan la señal de la cruz, cuando me vaya. Desde mi Inmaculado Corazón les doy rayos de amor. Recuerden siempre darle las gracias a mi Hijo.”

“La nación que se aleja
de Dios sufrirá más”

13 de noviembre de 1992

La Santísima Madre dijo: “Queridos hijos de América, con lágrimas les ruego que observen los mandamientos de Dios. La nación que se aleja de Dios sufrirá más y caerá más profundamente en las tinieblas. Por favor, hijos, oren por sus líderes y por este país. Serán despojados de su arrogancia y serán purificados. Hijos, los amo. Les ruego que recen y se unan a Dios.”

“Dios no se ha alejado de ustedes.
Ustedes han elegido vivir alejados de El.”

13 de diciembre de 1992

La Santísima Madre dijo: “Queridos hijos, ¡vengan! Vengan, hijitos, denle sus corazones a mi Hijo. Adórenlo, alábenlo y agradézcanle por Su infinito amor y benevolencia. Dios les ha dado muchas señales. Ustedes no reconocen la mano de Dios en todas las cosas. Dios no se ha alejado de ustedes. Ustedes han elegido vivir apartados de El. Cuando ustedes siguen a falsos dioses, provocan más tinieblas en el mundo. Nuestros corazones sangran por ustedes. Unidos a mi Hijo podremos apartar las tinieblas. Les he advertido acerca de la guerra, y, de nuevo, les advierto sobre la guerra. Oren y sacrifíquense por la paz, se los ruego. Les he alertado acerca de desastres. Otra vez, les advierto sobre más desastres. Oren y sacrifíquense, se los ruego. Los amo, mis queridos hijitos. Deseo protegerlos en mi Inmaculado Corazón. Reformen sus corazones y dejen que el amor de mi Hijo crezca en el corazón de cada uno de ustedes.” [La Santísima Madre estaba radiante.]

“Hijos, los voy a bendecir a ustedes y a todas las cosas que han traído y recuerden darle las gracias a mi Hijo por permitirme venir.” [La Santísima Madre sonreía un poco.]

** Nota: Mientras Nancy estaba revisando este folleto para su publicación, una luz blanca mística destelleó alrededor de los dedos de su mano izquierda cuando los pasó sobre estas palabras.

Esto sucedió el viernes 10 de mayo de 1996.


1993

“Muchos de ustedes se niegan a creer
que yo repito las palabras de mi Hijo.”

13 de enero de 1993

La Santísima Madre dijo: “Queridos hijos míos, como su Madre Amorosa, les pregunto desde la ternura de mi corazón, ¿están bloqueados sus oídos y están cerrados sus corazones a la Palabra de Dios? Mi Hijo me ha enviado para ayudarlos. Muchos se niegan a creer que yo repito las palabras de mi Hijo. Hijos, por favor, les he advertido acerca de más desastres.” [La Santísima Madre lloraba.]

“Les he alertado acerca de la guerra y les he pedido ayuda, pero no me quieren escuchar. Si no enmiendan sus vidas y oran, en un estado de debilidad caerán de rodillas. Hijos, los amo y deseo que todos se unan a mi Hijo. La mano de mi Hijo es rica en amor y misericordia. Está a punto de convertirse en una mano de justicia.” [Sangre o algo espeso salió del ojo izquierdo de la Santísima Madre.]

“Oren, hijos, oren. Sus corazones serán purificados. Vean el amor y la misericordia de mi Hijo en cada uno, en cada cosa. Dejen que siempre sea lo primero.”

“En este momento, los voy a bendecir a ustedes y a todas las cosas que han traído. Cuando hagan la señal de la cruz, me iré. Parto ahora, pero me quedaré con ustedes. Por favor, hijos, recuerden darle las gracias a mi Hijo. Les pido de nuevo sus oraciones y sacrificios.”

“Muchos, muchos de ustedes no han dado
el primer paso en su jornada
de retorno a Dios”

13 de febrero de 1993

La Santísima Madre dijo: “Queridos hijos míos, por favor, tranquilicen sus corazones. Les pido que se detengan donde ahora están. Piensen más en Dios y háblenle más.”

“Muchos de ustedes considerarán estas instrucciones demasiado básicas. Muchos de mis hijos son niños y son muy jóvenes. Muchos, muchos de ustedes no han dado el primer paso en su jornada de retorno a Dios. Les ruego que comprendan que mi Hijo me ha enviado a ustedes para ayudarlos. Tomen mi mano. Tomen mi corazón y escuchen. El plan de Dios para cada uno de ustedes es que Lo conozcan y crezcan en amor. Este tiempo es vuestro tiempo. Toda alma es única para Dios y El le ha dado a cada alma su propio camino. Crezcan, hijitos, en amor. Los bendigo.”

“Cuando hagan la señal de la cruz, me iré, pero permaneceré con ustedes dondequiera que oren.” [El rostro de Jesús apareció momentáneamente.] “Por favor, recuerden darle las gracias a mi Hijo.”

“Salgan de sus ciudades de tinieblas.”

13 de marzo de 1993

La Santísima Madre dijo: “Queridos hijos míos, con lágrimas desde mi Inmaculado Corazón les hago este ruego. Hijos, deben salir de sus ciudades de tinieblas y venir hacia la luz. Mi Hijo observa las ciudades del mundo y llora sobre muchas de ellas.”

“Hijos, no deben ofender a Dios por más tiempo. Más penas van a sufrir mis hijos. Lamento desde mi corazón de madre tener que decirles estas cosas. Les agradezco por soportar las penas y los sacrificios.”

“Todos han recibido mis bendiciones especiales de hoy y todos los que han deseado estar aquí han recibido las mismas bendiciones.”

“Los amo, queridos hijitos. Les ruego que regresen a Dios mientras aún hay tiempo.”

“Los bendigo a ustedes y a todas las cosas que han traído. Bendigo a los que han deseado estar aquí y a todas las cosas que han traído. Recuerden darle las gracias a mi Hijo. Cuando me vaya, les ruego que hagan la señal de la cruz.”

“Vengan a mi Hijo
y permanezcan cerca de El.”

13 de abril de 1993

La Santísima Madre dijo: “Queridos hijos de América y del mundo entero, regocíjense en el Señor Resucitado. Crean en la Resurrección sinceramente. Ustedes son llamados a creer en Dios.”

“Recen todos los días para obtener la gracia de una mayor fe. Se los ruego, hijos, mi Hijo Jesús vive y ustedes no ven Su presencia viva en todas partes.”

“Han elegido ser esclavos. Están atados al pecado. Mi Hijo les ofrece libertad. Vengan a El y recibirán nueva vida. El es el camino, la verdad, la vida.” [Nuestra Madre Amorosa brillaba en la luz.] “El es la Resurrección.”

“Mi mensaje de Pascua Florida a cada uno de ustedes es que vengan a mi Hijo y permanezcan cerca de El. Recen más, queridos hijos. Sólo en El recibirán la fuerza que los sostendrá en los tiempos difíciles. Es una gran misericordia de Dios el que mi Hijo me haya permitido venir a ustedes. Denle las gracias.”

“En este momento, hijos míos, los bendigo a ustedes y a todas las cosas que han traído. Levanten los objetos si quieren que los bendiga. Cuando hagan la señal de la cruz, me iré. Recuerden que mi Hijo siempre está con ustedes.”

“Si rechazan la paz de mi Hijo,
entonces habrá guerra.”

13 de mayo de 1993

La Santísima Madre dijo: “Queridos hijos de América, ha llegado el momento de que respondan a nuestras invitaciones de amor. Por favor, hijos, despierten mientras queda tiempo. Ustedes caen más y más profundo en las tinieblas. De nuevo les digo: si rechazan la paz de mi Hijo, entonces habrá guerra. Tendrán guerra entre naciones, en sus comunidades, en sus familias y dentro de ustedes mismos.”

“En este día de aniversario, les pido a cada uno que vuelva a darle su vida a Dios. Hijos míos de todas partes, unan las manos y sus corazones con Dios y con todos los demás.”

“Ahora los bendeciré a ustedes y a todo lo que hayan traído. Les doy una bendición especial desde mi corazón. Cuando hagan la señal de la cruz, me iré, pero permaneceré con ustedes.”

“¿No ven ninguna señal?…
Es tiempo de despertar.”

13 de junio de 1993

La Santísima Madre dijo: “Queridos hijos míos, ¿ustedes entienden el momento en que están viviendo? ¿No ven ninguna señal? ¿Escuchan la voz de mi Hijo dentro de sus corazones? ¿Lo conocen? Por favor, hijos, es hora de despertar. Enmienden sus vidas y vengan a mi Hijo vivo. Planten Su palabra profundamente dentro de ustedes. Deben saber que siempre estamos con ustedes. Hijos, por favor, sepan que El es el Pan Vivo bajado del cielo. Coman de Su cuerpo y beban de Su sangre, y tendrán Su vida dentro de ustedes. Por favor, no rechacen más a mi Hijo.”

“Los amo, queridos míos, y los bendigo. Cuando hagan la señal de la cruz, los bendeciré y me iré, pero permaneceré con ustedes. Ahora bendeciré lo que han traído con ustedes.”

“Sometan su voluntad a Su voluntad…
Tendrán paz…”

13 de julio de 1993

La Santísima Madre dijo: “Queridos hijos míos, abran sus corazones y permitan que mi Hijo, Jesús, viva dentro de ustedes. Sometan su voluntad a Su voluntad. Si lo hacen, tendrán paz y dirección para sus vidas. Mi Hijo desea sanarlos a todos. Acudan a El. Al igual que mi Hijo los ama y los perdona, ustedes son llamados a amar y a perdonar a los demás. Oren, pequeños, oren. Digan sus oraciones con amor y de esa manera estarán más unidos con Dios.”

“Como vuestra Madre Amorosa, los bendigo. Por favor, hagan la señal de la cruz cuando me vaya y recuerden darle las gracias a mi Hijo por permitirme venir. Cuando hagan la señal de la cruz, los bendeciré a ustedes y a todas las cosas que han traído. Le he llevado las peticiones de sus corazones a mi Hijo.”

“¡Por favor, escuchen! Su falta de fe
les trae muchas penas.”

13 de agosto de 1993

La Santísima Madre dijo: “Hijos míos, por favor, escuchen. Su falta de fe les trae muchas penas. Ustedes no conocen a Dios y no se dan cuenta de los engaños de Satanás en sus vidas. No pueden resistir las tentaciones del Malo en sus vidas sin la ayuda de mi Hijo.”

“Por favor, hijos míos, oren.”

“A mis jóvenes, a mis jóvenes hijos en todas partes, les extiendo una invitación especial de amor para que regresen a mi Hijo. Muchos de ustedes viven en grave pecado. Por favor, deben dejar de ofender a Dios, queridos míos.”

“Aquí está mi corazón. Aquí está mi mano. Se los ofrezco como su madre. Los bendigo.” [En ese momento el rostro de Jesús apareció, superpuesto en el rostro de la Santísima Madre.]

“Cuando hagan la señal de la cruz, partiré. Por favor, recuerden darle las gracias a mi Hijo por permitirme venir.”

“¡Miren! ¿Qué ven?
¡Escuchen! ¿Qué oyen?”

13 de septiembre de 1993

La Santísima Madre dijo: “Queridos hijos míos, ¡miren!” [La Santísima Madre hizo una pausa.] “¿Qué ven? ¡Escuchen!” [Hizo otra pausa.] “¿Qué oyen? Queridos míos, Si no conocen las Sagradas Escrituras dentro de sus corazones, no pueden entender la época en la que viven. No entreguen sus corazones al Malo. Se les ha llamado para que eliminen todo el odio, celos, codicia, intolerancia.” [La Santísima Madre lloraba lo que parecía sangre.] “Eliminen las impurezas de todo tipo. Sean humildes y no orgullosos, queridos míos. Como su Madre Amorosa, les hablo como una madre. Por favor, dejen de juzgar. No entreguen ninguna parte de sus corazones a los espíritus de las tinieblas. Mi Hijo desea sus corazones completos.” [La Santísima Madre estaba radiante.] “No saben lo que les espera y lo que está muy cerca. Les digo solemnemente que hay una falsa paz en el mundo. No se dejen engañar por ella. Manténganse firmes en su fe. Los bendigo. Cuando hagan la señal de la cruz, me iré. Por favor, recuerden darle las gracias a mi Hijo. Los amo.”

“Por favor, abran sus corazones
para recibir los regalos que mi Hijo
desea dar a cada uno de ustedes.”

13 de octubre de 1993

La Santísima Madre dijo: “Queridos hijos míos, han venido en peregrinación desde muchos lugares de los Estados Unidos y desde muchos países. Les agradezco los sacrificios que han hecho para estar aquí conmigo.”

“Su amor y oraciones consuelan mi doloroso e Inmaculado Corazón. En este tercer aniversario de mis apariciones aquí, he venido con el esplendor de mi corte celestial y con los brazos extendidos para entregarles abundantes gracias. Por favor, abran sus corazones para recibir los dones que mi Hijo desea dar a cada uno de ustedes. Les pido que todos continúe su peregrinación después que se vayan hoy de aquí.”

“Hijos míos, deben dejar de ofender a Dios. Si no lo hacen, grandes sufrimientos caerán sobre ustedes en esta década. Una pena vendrá tras la otra y no tendrán tiempo de recobrarse antes de que caiga la próxima.” [La Santísima Madre lloraba. Una sustancia oscura, como sangre, salía de su ojo izquierdo.]

“Queridos hijos míos, ustedes no han honrado las solicitudes que les hice en Fátima y, de nuevo, hoy les hago las mismas peticiones a cada uno de ustedes. Tomen este rosario y únanlo con los otros y ofrezcan estas oraciones al cielo por la paz.”

“El mensaje que doy hoy es serio. Y lo es, porque, queridos hijos, sus pecados son graves y mi Hijo sufre mucho. Por favor, no pasen por alto este mensaje y estas señales. Les digo solemnemente que yo he sido enviada para ayudarlos a preparar su encuentro con mi Hijo. Oren, oren, oren. Los amo y los bendigo.”

“Cuando hagan la señal de la cruz, los bendeciré a ustedes y a todo lo que hayan traído. Por favor, recuerden darle las gracias a mi Hijo por permitirme venir.”

“El Malo ha plantado muchas semillas
de división en los corazones
de los hombres en todas partes.”

13 de noviembre de 1993

La Santísima Madre dijo: “Unidad, unidad. Unidad, unión.”

“Queridos hijos míos, los saludo en la paz y en el amor de mi Hijo. Mi corazón se regocija cuando rezan. Mi corazón se apena por las almas de muchos de mis hijos que se han perdido.”

“He venido a exhortarlos a perseverar en sus oraciones, queridos hijos. El Malo ha sembrado muchas semillas de división en los corazones de los hombres en todas partes. Por favor, con la ayuda de mi Hijo, podrán hacerle frente.”

“La división aumenta, queridos, para aquellos que han elegido vivir alejados de Dios. El camino de Dios es el camino del amor y del sacrificio y de la obediencia. Por favor, hijos, depende de ustedes responder a estas invitaciones de amor que les hace mi Hijo. Ustedes están bajo mi manto pero, por favor, únanse bajo mi manto. Las divisiones de las que hablo ahora son profundas dentro de los corazones de los hombres, pero éstas aumentarán si no reciben estas palabras dentro de sus corazones y responden a ellas.”

“Nuestros corazones están apenados y ustedes, pequeños míos, van a sufrir más. Por favor, enmienden sus vidas; regresen a la vida de obediencia y amor que mi Hijo ha fijado para ustedes.”

“Los amo, queridos hijos míos, y los aprecio a todos. Los bendeciré a ustedes y a todas las cosas que han traído. Los bendigo de parte de mi Hijo. Cuando hagan la señal de la cruz, recibirán esta bendición de parte de mi Hijo y cuando yo me vaya, permaneceremos con ustedes. Por favor, denle las gracias a mi Hijo por permitirme venir.”

“Tengan el deseo dentro de sus
corazones de liberarse… Reconcíliense
con Dios y con los demás”

13 de diciembre de 1993

La Santísima Madre dijo: “Queridos hijos míos, los saludo en la paz y en el amor de mi Hijo. Gracias por su viaje de fe. Sus oraciones y sacrificios consuelan nuestros corazones.”

“Al llegar este año a su final, les pido que examinen sus vidas. Identifiquen la tinieblas del pecado que invaden sus almas. Tengan el deseo dentro de sus corazones de liberarse. Hijos, es muy importante que ahora se reconcilien con Dios y con los demás.”

“Por favor, no se dejen distraer por los dioses del mundo. Tienen muchas tentaciones. Vengan al único y verdadero Dios. Ahora es el momento de enmendar sus vidas.”

“Por favor, hijos, escuchen. No saben lo que les espera y mi Hijo me ha enviado a ayudarlos. Prepárense, prepárense, prepárense.”

“Con los brazos abiertos, les presento a mi Hijo. Los bendigo y los amo, queridos pequeños míos. Cuando hagan la señal de la cruz, partiré. Los bendeciré a ustedes y a todas las cosas que han traído. Por favor, recuerden darle las gracias a mi Hijo por permitirme venir.”


1994

“Mis palabras son breves porque…
ustedes no están escuchando”

13 de enero de 1994

La Santísima Madre dijo: “Queridos hijos míos, sus oraciones y sacrificios les han hecho merecedores de grandes gracias.”

“Comiencen cada día entonando sus voces en cantos armoniosos para alabar y darle gracias a Dios por Su infinito amor y misericordia. El amor y la misericordia de Dios abunda en todas partes.”

“Mis palabras son breves [La Santísima Madre lloraba] porque, queridos míos, ustedes no están escuchando.”

“Desde mi corazón de madre, los bendigo. Los amo. Mi mensaje es este: oren, oren, oren constantemente.”

[La Santísima Madre apareció sin velo, suspendida en el cielo azul y eso le hizo recordar a Nancy la imagen de la Inmaculada Concepción.]

“Cuando hagan la señal de la cruz, los bendeciré a ustedes y a todas las cosas que hayan traído. Por favor, recuerden darle las gracias a mi Hijo por permitirme venir. Oren, pequeños, oren.”

“Las palabras de mi Hijo
son vida para ustedes”

13 de febrero de 1994

La Santísima Madre dijo: “Queridos hijos míos, mi Hijo les ha hablado. ¿Están escuchando? Por favor, escúchenlo.”

“Las palabras de mi Hijo son vida para ustedes. Por favor, escúchenlo.”

“El mensaje es serio. Lean el mensaje dado por mi Hijo el 6 de febrero. Es parte del mensaje para los Estados Unidos y es para el mundo. Por favor, no pasen por alto esas palabras.”

“Los amo y los bendigo en el nombre de mi Hijo, Jesús. Es una gran gracia de Dios la que he recibido para estar hoy con ustedes de nuevo.”

“Por favor, hagan la señal de la cruz cuando me vaya, y recuerden darle las gracias a mi Hijo por esta gracia especial. Los bendigo a ustedes y a todas las cosas que han traído.” [El mensaje del 6 de febrero de 1994 dado por Jesús es el que sigue.]

“El tiempo se acaba. Arrepiéntanse…
o ustedes sufrirán, sufrirán y sufrirán.”

6 de febrero de 1994

Nancy discutía con George acerca de muchas de sus recientes visiones de embriones negros y, ocasionalmente, de un embrión blanco. Entonces Jesús apareció.

Jesús expresó: “Dile esto a Mis hijos: deben saber que el aborto es un asesinato. Habitantes de la tierra, dejen de cometer asesinatos.”

Nancy explicó que la luz sobre el Sagrado Corazón de la imagen de Jesús brillaba mucho. La campanilla del reloj daba la hora cuando Jesús volvió a hablar.

“El tiempo se acaba. Arrepiéntanse, arrepiéntanse, arrepiéntanse o ustedes sufrirán, sufrirán y sufrirán.”

“Yo soy el Creador; no ustedes. Yo soy el Autor de la vida; no ustedes. No maten lo que yo he creado. El mandamiento de Dios dice: No matarás.”

“¿Por qué siguen tercos y en pecado? Regresen a Mí. Regresen a Mí.”

“Regresen a Mí mientras todavía hay tiempo.”

“El pecado engendra pecado. Si ustedes eligen las tinieblas del pecado, entonces estarán en las tinieblas.”

“Los hombres se arrastrarán por la tierra como serpientes. Ustedes eligieron este tipo de vida por su propia voluntad.”

“Ustedes tomaron Mis dones y los pervirtieron. Se han vuelto egoístas.”

“Han llenado sus corazones de odio y de intriga maligna hacia los demás. La violencia engendra más violencia. Los conflictos se convertirán en guerra.”

“Lucharán unos contra los otros leyes que han creado alejados de Mí. Entonces, la tierra temblará en muchos lugares. La tierra se dividirá. La tierra se dividirá y se les llevará sus riquezas.”

“Algunos de ustedes morirán de repente. No se les alertará. Mi Madre les ha dicho: Prepárense, prepárense, prepárense.”

“Ustedes han cerrado sus oídos. Ustedes Me han cerrado sus corazones.”

“Cuando han apartado a Mi Madre, se los digo, Me han apartado a Mí también. Mi Madre está conmigo.”

“Si apartan a Dios, entonces sufrirán las consecuencias.”

“El reloj continúa marcando las horas. Se acerca rápidamente la hora en que ocurrirá un desastre tras otro. Habrá combates en todas partes. Habrá hambre y aguas contaminadas en todas partes.”

“Grandes olas se estrellarán contra sus costas y sentirán frío cuando deberían sentir calor. Aumentarán las inundaciones en muchas partes.”

“Caerá fuego sobre la tierra. Pensarán que los cielos y la tierra se han rebelado contra ustedes.”

“El reloj continúa marcando las horas.

“Sepan que todo lo que les he dicho y aún más les pasará.”

“Arrepiéntanse. Arrepiéntanse.

Arrepiéntanse.”

“Si tienen oídos, ábranlos. Si tienen ojos, ábranlos y regresen a Mí. Por favor, hijos queridos.”

“Por favor, disminuyan el paso;
ustedes están demasiado ocupados…
Reflexionen sobre la Palabra de Dios.”

13 de marzo de 1994

La Santísima Madre dijo: “Desde mi corazón materno los amo, queridos hijos. Vengo en silencio con estas palabras: Por favor, disminuyan el paso; ustedes están demasiado ocupados. Por favor, busquen un lugar tranquilo y reflexionen sobre la Palabra de Dios. Por favor, escuchen.”

“Los bendigo. Cuando hagan la señal de la cruz partiré, pero permaneceré con ustedes. Por favor, recuerden darle las gracias a mi Hijo por permitirme venir. He venido con mi corte celestial y ellos están con ustedes.”

“Pequeños, deben saber
que ustedes necesitan a Dios.”

13 de abril de 1994

La Santísima Madre dijo: “Queridos hijos míos, ustedes han viajado desde muchos lugares y se los agradezco.”

“Dios les ha dado el mayor de los dones, el más preciado entre todas las cosas del mundo. El don de la vida eterna.” [Ella lloraba y una sustancia oscura rodaba por su rostro.]

“Hijos míos, ustedes son viajeros. Están de viaje. Tienen muchas tentaciones y hay trampas de todo tipo contra ustedes en todas partes. No saben lo que les espera. Estén alerta. Prepárense.”

“Pequeños, deben saber que necesitan a Dios. Mi Hijo me ha enviado para ayudarlos a encontrar su camino hacia El.” [La Santísima Madre lloraba de nuevo.]

“Muchos de ustedes, queridos hijos, siguen perdidos. Por favor, déjenme ayudarlos. Oren, hijos, oren.” [En ese momento, aparecieron muchos santos en una gran luz a ambos lados de la Santísima Madre.]

“Cuando hagan la señal de la cruz me iré, pero permaneceré con ustedes.”

“Por favor, recuerden darle las gracias a mi Hijo, por permitirme venir.”

“Los amo, queridos hijitos míos.”

“Vive entre ustedes
y muchos no Lo conocen.”

13 de mayo de 1994

La Santísima Madre dijo: “Queridos hijos míos, los saludo en la paz y en el amor de mi Hijo, Jesús.”

“Mi corazón se regocija cuando ustedes se reúnen para rezar. Oren siempre. Unanse como están unidos hoy.”

“Sométanse. Entreguen sus vidas a Dios. No mantengan ningún área de sus vidas alejada de Dios. Confíen en que El cuidará de ustedes.” [Una lágrima apareció en el rostro de la Santísima Madre.]

“No estén tristes. Yo no los abandono. Me quedo con ustedes.”

“Mi Hijo desea sus corazones; por favor, dénselos.”

“Hijos míos, ustedes tienen el rosario. Recen el rosario todos los días.”

“Acepten el escapulario como un signo de devoción y consagración a mi Inmaculado Corazón. Conságrenme sus familias e hijos.”

“El refugio que buscan está en mi corazón. Los llevaré al corazón de mi Hijo.”

“Hijos míos, durante muchos años he venido entre ustedes de una manera especial.”

“Ha llegado el momento de que caminen en la fe. Comiencen por examinar sus vidas. Busquen con frecuencia la reconciliación con Dios.”

“Hijos, oren por los demás. Ayúdense los unos a los otros.”

“Hay tristeza en mi corazón porque muchos han recibido mis mensajes. Muchos de mis hijos están perdidos; por favor, hijos, oren por ellos.”

“El propósito de que yo venga, es llevarlos ante mi Hijo.”

“Hijos, mi Hijo les ha dado el Pan Vivo. El es el Pan Vivo bajado del cielo. Participen de El con la mayor pureza y respeto. Por favor, no rechacen a mi Hijo. El les ha dado todo.”

“Mi manto está extendido sobre ustedes. Los estoy reuniendo para llevarlos con mi Hijo. Necesito su ayuda. Vayan en amor entre sus hermanas y hermanos; hagan actos de caridad y hablen de mi Hijo. El vive entre ustedes y muchos no Le conocen.” [La Santísima Madre lloraba lágrimas transparentes.]

“Días difíciles se acercan para ustedes. Arrepiéntanse, arrepiéntanse, arrepiéntanse. Por favor, enmienden sus vidas.”

“Yo soy la Madre Amorosa de Dios y [hizo una pausa] la Madre Amorosa de ustedes. Una madre tiene un hijo y les he dado a ustedes a mi Hijo. Les pido que den de sí mismos y comiencen a vivir la vida de mi Hijo. Mi Hijo es rechazado por Sus hijos en todas partes.” [Un mapa del mundo apareció en rojo.] “Les pido que abran sus corazones y Le dejen vivir en ellos.”

“Gracias por responder a nuestras invitaciones de amor.”

“Oren, hijos, oren.”

“Los amo.” [La Santisima Madre lloraba.]

“Ahora les doy una bendición especial que pueden extender a los demás en amor. Voy a bendecir todo lo que tienen.”

“En la paz y el amor de mi Hijo, los dejo, pero permanezco con ustedes.”

“Mis visitas aquí son para traerles a Jesús. Cada vez vengo, mi propósito es traerles a mi Hijo. El es siempre primero.”
La Santísima Madre – 13 de mayo de 1994


 

Los mensajes
mensuales de
Jesús
para
Estados Unidos

1994

“Hay un gran poder en la oración
si se vive en fe.”

13 de junio de 1994

Jesús expresó: “Háganles saber que estoy presente.”

“Mis hijos están recibiendo abundantes gracias. Benditos sean los que vienen en fe.”

“Crean y sepan que Yo soy Dios.”

Nancy vio tres luces místicas.

“Las luces que ves representan al Dios verdadero: el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo. Somos Uno.”

“Estoy sanando a Mis hijos.”

Nancy tuvo de nuevo la visión de las tres luces místicas.

“¿Estás viendo las luces? ¿Estás viendo una gran luz?”

“Hay un gran poder en la oración si se vive en fe.”

“Yo soy el que soy.”

“Yo estoy tocando a Mis hijos y no paso por alto a un sólo corazón.”

“Háblales acerca del corazón que apareció cuando se elevaba la hostia.”

“Quiero a Mis hijos. Estoy aquí.” [Jesús dijo esas palabras en la forma en que un padre manifiesta su amor y que desea estar con sus hijos.]

“Estás viendo la luz, y luego no ves la luz.”

Jesús repitió esas palabras varias veces cuando le permitió a Nancy ver la luz mística y que El podría quitarla.

“La realidad es ésta: Nunca me he ido. Estoy aquí. No los abandono.”

“Reza y cree [hubo una larga pausa] y reconoce que Yo Soy.

“La oración les trae ante Mí.”

“Mi presencia permanece aquí.
Eres tú la que no puedes verla.”

13 de julio de 1994

Jesús expresó: “Mediante la cruz, querida Mía, le di Mi vida al mundo. Mi vida y Mi luz son una. Mi luz ilumina los corazones de los fieles.”

“Por favor, díselo a Mis hijos: Silencien sus vidas. Sepan que Yo Soy.”

“Yo estoy en el Padre y el Padre está en Mí. Conozcan las Sagradas Escrituras.”

“Estoy vivo entre ustedes. Hijos míos, vengan a Mí en oración.”

“Bendigo a Mis hijos.”

“Los amo.”

Nancy no pudo seguir viendo las señales místicas.

“Mi presencia permanece aquí. Eres tú la que no puedes verla. No me he ido.”

“¿Rezas con el mismo fervor como cuando ves la luz?”

“Yo soy constante. Estoy presente. Nunca me he ido.”

“Cuando vengas en oración, sé reverente. Vendrás ante Mi presencia.”

“¿Mi presencia viva
no les basta a Mis hijos?”

13 de agosto de 1994

Los peregrinos que estaban afuera rezaban los quince misterios del rosario cuando Jesús le habló a Nancy desde el crucifijo.

Jesús manifestó: “¿Mi presencia viva no les basta a Mis hijos?”

“Miren Mi imagen, queridos hijos, y arrepiéntanse.”

“Por favor, sientan pena de verdad en sus corazones por todos sus pecados, por cada vez que Me hieren. Miren Mi imagen y sepan que morí por ustedes.”

“¿Dónde está su pena por herirme?”

“¿No desean reparar sus agravios?”

Entonces Nancy vio aparecer a la Santísima Madre por un instante. Aparecieron muchos santos que ella no reconoció.

“Son Mis amigos y son también sus amigos. Récenles a ellos.”

Las palabras finales de Jesús fueron: “Mi Presencia Viva y Mi Palabra Viva son Una.”

“Yo soy el camino.
Morí por cada uno de ustedes.”

13 de septiembre de 1994

Hacia el final del rosario, Jesús cobró vida de nuevo en el crucifijo cuando una gran luz sobrenatural lo cubrió. La imagen de Jesús en la luz mística reflejaba un sufrimiento inmenso.

Jesús dijo con una voz tronadora, llena de poder y autoridad:

“Yo soy – la resurrección.”

“Yo soy – la vida.”

Nancy escuchó las palabras de Jesús una y otra vez. La imagen del rostro de Jesús cambiaba una y otra vez y pasaba de ser una cara que reflejaba gran sufrimiento para tornar a ser la misma de Jesús, que habitualmente le veía.

“Yo soy – la resurrección.”

“Yo soy – la vida.”

Entonces Nancy escuchó, en lo más profundo, las siguientes palabras de Jesús. Sintió que las palabras de Jesús resonaban con gran fuerza y autoridad a través de todo su cuerpo.

Jesús dijo con fuerza, autoridad y firmeza en Su voz:

“Yo soy el camino.”
“Yo soy el camino.”
“Yo soy el camino.”

“Morí por cada uno de ustedes. Morí por cada alma.”

“Vertí Mi sangre. Vertí Mi sangre sobre todo el mundo.”

La pared blanca detrás del crucifijo se volvió roja. Sobre la pared, Nancy vio formas que parecían los continentes.

“¿Por qué dices que estoy de regreso?
Yo nunca me he ido.”

13 de noviembre de 1994

Jesús expresó: “Mira lo que Me han hecho Mis hijos. Han dividido Mi iglesia.”

La pared se volvió rojo escarlata cuando Jesús le habló a Nancy acerca de futuros castigos.

Más tarde Jesús dijo: “Mi presencia aquí es de una forma especial. Mis hijos no creen que Yo estoy aquí. Díselo.”

“Por favor, diles que Me hablen. Los escucho. No pierdo ni un sólo pensamiento, palabra o acción.”

“Oh, hijos Míos, estoy aquí con ustedes. Créanlo y sépanlo.”

Nancy replicó: “La gente no cree.”

Jesús añadió: “Tu trabajo es perseverar en la oración. Yo haré el resto. Confía en Mi bondad y en Mi grandeza.”

Otras personas en la habitación de las apariciones veían una luz mística en el crucifijo.

Jesús agregó: “Quiero que entiendan que Yo estoy haciendo esto, no tú.”

“No temas a los hombres.”

“No te preocupes por lo que los hombres digan o hagan.”

Nancy continuó viendo muchas visiones.

Jesús apuntó: “No temas, soy Yo el que te traigo estos regalos.”

Nancy vio que Jesús sufría.

Jesús señaló: “Oh, hijos Míos, ustedes rechazan Mi ayuda.”

La luz mística estaba en ese momento tan brillante, que hería los ojos de Nancy.

Jesús continuó: “Ahora la luz va a disminuir otra vez. Acepta que no eres tú quien lo hace.”

Nancy vio que la luz disminuía.

Jesús siguió: “Ahora verás de nuevo.”

Instantáneamente, Nancy vio aparecer santos y entonces dijo: “Está de regreso.”

Jesús preguntó: “¿Por qué dices que estoy de regreso? Yo nunca me he ido.”

“No te desanimes. Te traigo estos regalos. Tú no estás controlando Mis regalos. Te los doy libremente como yo lo deseo.”

“El Malo se pone furioso cuando tú Me escuchas.”

“El no desea que Mis hijos Me presten atención y Me escuchen.”

“Derrota a Satanás acercándote a Mí.”

“Deseo hablarte acerca
de la virtud de la caridad.”

13 de diciembre de 1994

Jesús dijo: “Mi queridísima hija, deseo hablarte acerca de la virtud de la caridad. Es la caridad la que hace florecer y crecer tu amor.”

“El aroma celestial de la caridad es un perfume raro que perfuma al mundo con Mi presencia viva.”

“Pon flores en Mi pesebre. Estas flores celestiales son el aroma que perfuma al cielo.”

“Para que el amor sea perfecto, debes hacer acciones de caridad a la perfección.” [La pared detrás del crucifijo se volvió rosada otra vez.]

“Pequeña Mía, la caridad no reina en los corazones de los hombres. Han dejado que esa virtud se marchite y muera dentro de ustedes mismos. Les he dado la semilla de esa virtud en el bautismo y no han permitido que esa semilla crezca dentro de ustedes.”

“Tráiganme su jardín de virtudes en plena floración. Tráiganme esos ramos a Mi pesebre.”

“Así como las flores crecen en las condiciones adecuadas en la naturaleza, también crecen sus almas en las condiciones adecuadas del amor… la adecuada condición de la caridad, de esperanza y fe.”

“Así como las flores en la naturaleza necesitan la luz del sol para crecer, también las almas necesitan Mi luz para crecer.”

“Los santos han aprendido a cultivar Mi jardín celestial y han perfumado la tierra en Mi luz. Aprendan de sus hermanas y hermanos, que se fueron antes que ustedes y retornaron a Mí. Aprendan de ellos.”


Los mensajes
mensuales de
Jesús
para
Estados Unidos

1995

“Deseo hablarte acerca
de la virtud de la paciencia”

13 de enero de 1995

Jesús dijo: “Queridísima hija, hoy deseo hablarte acerca de la virtud de la paciencia. Esto es para todos, pero Me dirijo a ti.”

“Desde la madera de la cruz, le di al mundo la salvación y el camino de la perfección en amor. Yo soy el camino y mediante Mi jornada terrenal, les mostré el camino para darles fuerzas en sus tribulaciones y dificultades diarias. Ustedes tienen Mi ejemplo para seguirlo. Vengan, hijitos, y síganme.”

“Les hablo a cada uno de ustedes en el silencio de sus corazones. ¿Acaso no Me escuchan?”

“Estoy vivo en medio de ustedes y deseo descansar dentro de sus corazones. Ustedes Me preparan el camino y lo hacen en su diario andar conmigo al imitar Mis virtudes.”

“Yo soporto sus diarias tribulaciones y dificultades con paciencia. Reflexionen acerca de Mi paciencia en amor por ustedes. Pidan la gracia de recibir la fuerza y la sabiduría para tener la virtud de la paciencia todos los días. Pidan y recibirán.”

“Sean pacientes con los demás como Yo soy paciente con ustedes.”

“Si desean la vida eterna conmigo, entonces adquieran Mis virtudes e imítenlas.”

“Reflexionen sobre la palabra ‘gloria’.”

13 de febrero de 1995

Cuando los peregrinos cantaban afuera la canción de Fátima, rayos de una brillante luz mística blanca y una cruz descendieron en la habitación de las apariciones. La Santísima Madre, con el Niño Jesús en sus brazos, apareció a la izquierda del crucifijo. Muchos santos aparecieron uno tras otro. Había una luz mística alrededor del crucifijo mientras el Cuerpo de Cristo brillaba en la luz blanca.

Jesús habló: “Mi Madre y yo estamos aquí.” La imagen de Jesús que estaba superpuesta sobre la cruz cobró vida.

Poco después de comenzar el rosario y cuando el guía repetía las palabras “Gloria al Padre”, Jesús viró la cabeza y miró hacia el cielo.

Jesús expresó: “¿Escucharon las palabras: Gloria [hizo una pausa] al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo? Para dar verdadera gloria a Dios, ustedes deben ser humildes.”

“Gracias por sus actos de reparación. Les pido a Mis hijos que hagan reparación. Miren al crucifijo y comprendan en sus corazones la reparación que hice por ustedes.”

“No busquen señales y milagros, sino búsquenme a Mí en Mi presencia viva entre ustedes. Vengan ante Mí con reverencia y corazones arrepentidos.”

“Hijos, deseo sanarlos. Vengan a Mí.”

“De nuevo les digo: No busquen señales y milagros, búsquenme sólo a Mí. Satanás los está engañando y ustedes no lo conocen. No se dejen engañar por falsos mensajes. Les digo que hay muchos. Mis palabras son vida y les traen vida a sus almas.”

“Toda la gloria es Mía. Denle toda la gloria sólo a Dios. Den gloria a Dios en actos desinteresados de amor y sacrificio desde sus corazones al Mío.”

“Reflexionen sobre la palabra `gloria’. Ustedes pronuncian esa palabra pero no la conocen. Miren en la Biblia y verán cuántas veces aparece escrito `gloria’ y les digo, hijos, que no conocen esa palabra.”

“Desde la cruz le di a Mi Padre el acto supremo de gloria. Glorifiquen sólo a Dios. Ustedes no pueden glorificar a Dios si no se niegan a sí mismos, toman su cruz y siguen Mis huellas.”

“Gloria, gloria, gloria no desde sus labios [hubo una larga pausa] sino desde lo más profundo de sus corazones en actos de amor desinteresado. Denme como Yo les doy.”

En ese momento, se leyó la meditación del Primer Misterio Doloroso, la Agonía en el Huerto.

Jesús continuó: “¿Escucharon las palabras que acaban de decir: `Padre Mío, si es posible, aparta de Mí este cáliz’? ¿Beberían del cáliz? No aparten el cáliz. Beban del cáliz dándose ustedes mismos a Mí sincera y completamente, [Jesús hizo una pausa] por entero.”

Desde el crucifijo, Jesús miró hacia lo alto. Después bajó la cabeza y permaneció callado. Un gran ángel apareció a los pies del crucifijo.

Jesús continuó hablando: “Mi paz es Mi regalo para ustedes. Mueran primero para ustedes mismos.”

La pared se volvió rojo escarlata y el crucifijo se iluminó con brillante luz blanca mística cuando Jesús dijo: “Hijos míos, glorifiquen a Dios en amor desinteresado por Mí.”

Nancy vio a Jesús sufriendo en el crucifijo. Jesús agregó: “Hijos míos, los amo. Hijos míos, los amo. Hijos míos, los amo.” Jesús repitió esa frase una y otra vez.

Nancy preguntó en alta voz, por qué Jesús repetía esa frase.

Jesús le explicó: “Cree [hizo una pausa y muy tiernamente continuó] y conócelo.”

Una brillante luz blanca se superpuso en el crucifijo. En esa luz, el rostro de Jesús alternaba entre el del sufriente Jesús y el Cristo Resucitado. El rostro sufriente de Jesús miraba hacia lo alto. El rostro del Cristo Resucitado miraba directamente a Nancy.

Entonces Jesús agregó: “Entreguen. Entreguen su voluntad. Glorifiquen a Dios en su entrega, pequeños. Glorifiquen a Dios en la cruz. Glorifiquen a la Trinidad, al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo.”

Nancy oró en voz baja por los peregrinos: “Por favor, Jesús, permite que los inválidos caminen. Permite que los ciegos vean. Permite que desaparezcan los tumores.”

Entonces Jesús añadió: “Glorifiquen a Dios en la cruz.”

“Eleven sus manos y voces para alabar y dar gracias a Dios, y denle la gloria a Dios en la forma en que viven sus vidas. Se los digo de nuevo: Glorifiquen sólo a Dios.”

Jesús viró la cabeza, miró hacia lo alto y quedó quieto. Estaba la imagen de una mujer rezando a los pies del crucifijo. Después la imagen de la cruz ascendió y desapareció.

Nancy vio algunos escapularios y rosarios que los peregrinos habían dejado en la habitación de las apariciones. Se preguntó si Jesús los habría bendecido durante la aparición.

Por un momento una luz relampagueó en la habitación y Jesús contestó: “Sí, Nancy, todos y todas las cosas fueron bendecidos.”

“Mis hijos no aceptan que cometen
pecados. Mis hijos no llaman
pecado al pecado.”

13 de marzo de 1995

Jesús dijo: “Mis hijos no están escuchando.”

Los contornos de los continentes aparecieron sobre la pared detrás del crucifijo. La pared se volvió de color rojo escarlata. La Santísima Madre apareció con sus manos unidas para orar.

Jesús repitió: “Mis hijos no están escuchando.”

La pared volvió a tener un color rojo escarlata. Nancy comprendió que eso significaba sufrimiento. También vio una gigantesca ola.

Jesús continuó hablando: “Mis hijos no aceptan que cometen pecados. Mis hijos ya no llaman pecado al pecado.”

“Pídanme la gracia de conocer sus pecados. Hijos míos, sus pecados son numerosos ante Dios. [Hubo una larga pausa.] Pidan y recibirán.”

“Pídanme el don de conocer sus pecados de tinieblas en sus vidas; entonces, hagan una verdadera contrición por ellos. Pídanme el don para que no deseen volver a cometer los mismos pecados. Pidan y recibirán.”

“Con todo su corazón, deseen venir más cerca de Mí. Sólo de esa manera comenzarán a vivir el evangelio que Yo proclamé.”

En ese momento, Nancy tuvo la visión de una persona apoyada contra el pecho de Jesús y fundiéndose con El.

Jesús agregó: “Unanse a Mí en cada una y en todas las comuniones.”

Continuaron apareciendo santos, uno tras otro.

“Mis hijos están buscándome por todas partes, pero no pueden encontrarme porque no buscan en los lugares adecuados.”

“Miran y no ven. Hablan y no oyen.”

“Mi Reino no es de este mundo. Ustedes buscan dioses de este mundo y piensan que Me buscan a Mí.”

En ese momento a George, que estaba escribiendo este mensaje para Nancy, se le cayó la pluma. Se agachó y la recogió.

Jesús le dijo a través de Nancy: “Se te cayó tu pluma. Buscaste y la encontraste. Encontraste lo que buscabas.”

“Mis hijos Me buscan por todas partes. Buscan a un rey, a un rey de este mundo. Buscan, pero no Me encuentran.”

“Busquen más allá de sus sentidos. No busquen con su intelecto.”

“No busquen con su intelecto, sino en las profundidades de sus corazones. Mírenme y caminen conmigo en las profundidades de sus corazones.”

“Vengan a la mesa… Participen de Mi
Cuerpo y de Mi Sangre
en estado de gracia”

13 de abril de 1995 – Jueves Santo

Jesús expresó: “Mis queridos hijos, observen la conmemoración de Mi Sacrificio. Observen al Cordero de Sacrificio.

“Vengan hacia Mí con corazones arrepentidos y humildes.”

Momentáneamente Nancy vio la imagen del rostro sufriente de Cristo en mística luz.

“Vengan a la mesa de Mi nuevo pacto listos para recibirme. Participen de Mi Cuerpo y de Mi Sangre en estado de gracia.”

En una visión, Nancy vio cómo la pared detrás del crucifijo se tornaba de un tenue rosado. Una sustancia mística que parecía sangre corría por la pared. En el crucifijo el cuerpo de Cristo brillaba con luz mística. Entonces, una luz destelló en la habitación como si fuera un relámpago. La pared se volvió color escarlata y Jesús expresó:

“Les ruego que participen de Mi Cuerpo y de Mi Sangre en estado de gracia y en total abandono de su voluntad a la Mía. No se separen del estado de gracia ni de su sometimiento. Vengan a Mí de esa forma.”

Jesús apareció como glorificado en brillante luz. La pared se volvió escarlata y rosado. Jesús no habló cuando levantó la cabeza hacia el cielo y después la bajó, mirándolos a todos en la habitación. Su rostro expresaba el sentimiento de la entrega, del dolor, cuando se apareció en la cruz y dijo:

“Lo hice por ustedes.”

Hubo una larga pausa. Entonces una gran luz mística emanó desde la cruz cuando Jesús dijo:

“Vengan y coman y beban en Mi mesa. Les doy el alimento de la vida y ustedes nunca tendrán sed y jamás tendrán hambre en Mi Reino.”

“Tienen Mi corazón completo y totalmente, en cada comunión.”

“Hay victoria y liberación en la cruz”

13 de mayo de 1995

Desde el crucifijo en la habitación de las apariciones, Jesús miraba al cielo en oración. Después expresó: “Te ruego que le digas a Mis hijos que hay victoria y liberación en la cruz. Ustedes no pueden entender el misterio del sufrimiento hasta que no comienzan a unir su sufrimiento a Mí.”

“Al sufrir, Yo los liberaré. Los liberaré de sus inclinaciones egoístas.”

“Los invito a que vivan en Mi gracia.”

La pared se volvió escarlata y Nancy vio los contornos de los continentes.

“No rechacen la cruz, sino abrácenla en amor y en abandono de su voluntad. Entonces, comenzarán a entender la victoria en la cruz acerca de la cual les he hablado.”

Este es el camino para la verdadera felicidad. El camino de la cruz es el camino de la vida eterna en Mí.”

“He hablado. Sepan que Yo soy Jesús, Hijo del Dios Vivo.”

Poco después Jesús agregó: “Le pregunté a Pedro: ¿Me amas? Y les pregunto a ustedes: ¿Me aman? Amenme a través de la cruz.”

Nancy tuvo visiones de muchos santos.

Jesús añadió: “Un santo no es un santo sin la cruz. No sean hijos de este mundo. Sean hijos de Dios.”

“Mediten en la cruz.”

“Los amo a todos, queridos hijos Míos.”

“Acepten su cruz y caminen conmigo…
Caminen en fe y confíen en Mi bondad.”

13 de junio de 1995

Jesús le dijo a Nancy: “Mis hijos Me han apartado de sus vidas. Ya no creen. Ya no creen en Dios. Mis hijos han perdido su camino.”

“Mi Madre y yo estamos aquí con la corte celestial de ángeles y santos. Hemos venido para ayudarlos. Oren de nuevo para que puedan tener fe. Sin fe no pueden confiar en Mí. No pueden creer.”

Nancy manifestó su preocupación acerca de las personas que dudan de las apariciones.

Jesús le contestó: “Estás preocupada por los que no creen en tus dones. No temas, pequeña. Ora por los incrédulos.”

Nancy vio mucha luz alrededor del crucifijo y sobre el cuerpo de Cristo. Entonces Jesús apareció como si tuviera vida sobre el crucifijo.

Jesús manifestó: “La luz que ves es la luz que tú profesas en tu Credo. Dios de Dios; Luz de Luz.”

La Santísima Madre apareció vestida toda de blanco como Nuestra Señora de Fátima. Estaba arrodillada frente al crucifijo. Entonces, un ángel bello también se apareció, arrodillado, de frente al crucifijo, que estaba en una gran luz mística brillante. Después, la pared detrás del crucifijo se volvió rojo escarlata.

Jesús agregó: “Queridísima hija, Mis hijos no aceptan tus dones, porque no aceptan Mis dones.”

“Es un privilegio llevar la cruz y sufrir por Mí.”

“Es un honor y un privilegio llevar Mi cruz de amor. Mira a los santos que aparecen ahora ante ti. Ellos conocen bien estas palabras.”

Más tarde Jesús añadió: “A todos Mis hijos les digo: acepten sus cruces y caminen conmigo. Esta invitación sale de Mi misericordioso corazón.”

Cuando todos continuaban rezando el rosario, Nancy vio aparecer muchos santos bajo destelleante luz mística. Durante el Quinto Misterio Doloroso, todas las luces místicas desaparecieron por completo. Nancy continuó orando y después volvió a ver luces místicas sobre el crucifijo.

Jesús dijo: “Tu oraste, pequeña, aunque no podías ver [ninguna luz mística] durante un tiempo. Eso es bueno. Tú no dudas de Mi presencia aquí. Eso es bueno.”

“El mensaje para Mis hijos es: caminen en fe y confíen en Mi bondad.”

“Mis hijos buscan señales y milagros.
No Me buscan a Mí en las profundidades
de sus corazones.”

13 de julio de 1995

Durante el rosario del mediodía, Jesús habló: “Mis hijos buscan señales y milagros. No Me buscan en la profundidad de sus corazones.”

“Crean en las Escrituras. Cuando ustedes se reúnen en Mi Nombre, vengo aquí.”

Nancy vio una brillante luz mística sobre el crucifijo desde el cual hablaba Jesús. Arcos de luz, como destellos de relámpagos, bajaban a la habitación cuando vio numerosos santos aparecer de continuo.

Cuando los peregrinos decían: “Danos el pan nuestro de cada día”, apareció una luz mística. Por la fracción de un segundo, Nancy vio al Cristo crucificado y después al Cristo resucitado.

Con voz atronadora, Jesús declaró: “El aborto es un crimen.” Jesús repitió esas palabras varias veces y después agregó: “Cuando asesinan a los más inocentes, asesinan su propia alma.”

“Recuerden, no deben matar.”

“Cosecharán lo que siembren.”

La pared se volvió roja cuando Jesús dijo las anteriores palabras y una mística luz relampagueó cuando siguieron apareciendo los santos. Nancy tuvo la visión de un granjero en un campo en el cual había plantado muchas cosas. El terreno estaba seco y la semilla no brotaba.

Jesús señaló: “¿Qué semillas quieres plantar y qué quieres que Yo cultive?”

Más tarde, Nancy oraba por una monja ciega, con quien no se había encontrado, pero que sabía que estaba presente para la aparición.

Jesús habló: “Mi hija que no tiene vista ve más que Mis hijos que pueden ver.”

Más tarde Nancy oraba para los peregrinos que estaban fuera bajo el fuerte sol. Le dijo a Jesús: “Hay mucho calor afuera.”

Jesús replicó: “¿Tienen sed de la Palabra de Dios o tienen sed del agua de la tierra?”

“¿Temen Mi justicia o la justicia de los hombres? ¿Me sirven a Mí o sirven a otros? ¿Vienen en busca de Mi amor y Mi misericordia?”

Nancy tuvo otra vez la visión del granjero. En ese momento pateaba la tierra como si estuviera frustrado. Entonces el campesino se dejó caer y quedó sentado en el suelo.

Jesús continuó: “¿Vienen aquí buscándome en las profundidades de su corazón? ¿Cómo debo llamarlos – creyentes o no creyentes, seguidores Míos o hijos que se alejan?”

“Los amo, queridos hijos Míos.”

La mística luz estaba muy brillante. En una visión, Nancy vio a tropas militares marchando.

Después Nancy meditaba acerca de la gente que dudaba de sus visiones de los santos. Nancy le dijo a Jesús: “Alguna gente dice que aquí se aparecen personas muertas.”

Jesús replicó: “¿Están muertas o están vivas?”

De nuevo Nancy vio aparecer muchos santos y exclamó: “¡Están vivas!”

Entonces Jesús agregó: “Díselo.”

Después en el rosario, Nancy no pudo seguir viendo la luz mística por mucho más tiempo, pero en el momento preciso en que una mujer comenzó el Quinto Misterio Doloroso, la Crucifixión, de repente Nancy vio otra luz mística y aparecer a muchos santos. Después George le dijo a Nancy que la monja ciega había comenzado a rezar el rosario en el Quinto Misterio Doloroso, justamente en el momento en que reapareció la luz mística.

Nancy rogó por la monja diciendo: “Jesús, por favor, sana la vista de la monja, según Tu voluntad.”

Jesús dijo: “Te digo, que ella tiene más vista que los demás.”

“Viene buscando sanación, que ore por la sanación de su alma. Que busque esa sanación.”

“Las almas de los tibios parten Mi corazón completamente. Las almas de los tibios se marchitan, se están muriendo. Estate alerta contra las tentaciones de la pereza y la mundanería.”

“Mi corazón es rico en misericordia y compasión. Ven hacia Mí como un niño que está arrepentido de haber herido a sus padres. Sean pequeños ante Mí.”

“Caminen entre sus hermanas y hermanos con humildad y amor.”

En una visión, Nancy vio un mapa del mundo. Los continentes estaban en rojo. El mapa del mundo apareció y desapareció varias veces y después se desvaneció.

Jesús dijo: “En un parpadeo puede cambiar el mundo.”

“Oh, hijos Míos, nadie los ama como Yo.”

“No pueden servir a dos amos.
Si están ocupados sirviendo a uno,
no pueden conocer al otro.”

12 y 13 de agosto de 1995

El 12 de agosto de 1995, justo cuando Nancy iba a salir de su hogar para hablarle a los peregrinos reunidos en la Santa Colina, Dios dijo: “Mis hijos del mundo no Me conocen. Son los hijos Míos que Me buscan desde las profundidades de sus corazones los que Me conocen. Ustedes no pueden servir a dos amos. Si están ocupados sirviendo a uno, no pueden conocer al otro.”

“Dile a Mis hijos: reflexionen sobre estas palabras.”

El 13 de agosto de 1995, antes de que Nancy saliera y fuera a la habitación de las apariciones, Jesús expresó: “Quiero que Mis hijos comprendan que los regalos que están acumulando los están poseyendo.”

“Hijos míos, ustedes tienen muchas riquezas y sin embargo son muy pobres. Busquen Mis regalos celestiales, entonces serán ricos.”

“Reflexionen en las Bienaventuranzas. Vivan por esas directrices.”

“Pueden poseer riquezas, pero no dejen que las riquezas los posean a ustedes.”

“Ahora te pido que repitas estas palabras a Mis hijos.”

“Gracias, pequeña, por escuchar.”

Más tarde, en la habitación de las apariciones, cuando los peregrinos cantaban el “Ave María”, hubo una relámpago de mística luz cuando la Santísima Madre se apareció momentáneamente, usando un velo y un vestido blancos. Cuando una brillante luz mística iluminó el crucifijo, se aparecieron en estado de gloria ángeles y santos uno tras otro, exactamente donde Nancy vio primero aparecer a la Madre Amorosa.

La imagen de Jesús en el crucifijo cobró vida en la luz mística y Jesús habló: “Deseo poseer a todos Mis hijos.”

“Hijos míos, no se dejen engañar ni dejen que las falsas riquezas los posean.”

“¿Es que Mi abrazo no es suficiente para ustedes, queridos hijos Míos?”

“Vengan a Mí, queridos hijos Míos. Los confortaré, a todos ustedes que sufren y lloran.”

“Cuando yo los abrace, les pediré que abracen las bienaventuranzas.”

Nancy tuvo una visión del mundo. El mundo estaba rojo escarlata. Comprendió que eso significaba sufrimiento. Encima del crucifijo, vio una pequeña paloma.

Jesús volvió a aparecer sobre el crucifijo en brillante luz blanca mística y miró hacia los peregrinos que estaban en la habitación de las apariciones. Entonces Jesús viró la cabeza y miró hacia lo alto con un gran sufrimiento reflejado en Su rostro.

Nancy vio al Cristo Resucitado en la luz y después al rostro sufriente de Jesús mirando desde la cruz. La visión se repitió varias veces.

Nancy le preguntó a Jesús: “¿Por qué veo esto?”

Jesús contestó: “Estoy vivo y morí por ti.”

“Hijos míos, ¿no Me amarán?”

Nancy vio lo que parecía una lápida con una inscripción al pie de la cruz.

Jesús dijo: “Oren. Oren. Oren todos los días por las almas que mueren.”

Nancy vio la parte superior de la cruz convertida en una corona de luz.

Después Nancy tuvo la visión de un niño comiendo caramelos. El padre le decía que no se comiera los caramelos. El niño no le hizo caso al padre y se enfermó y el padre tuvo que sacarle todos los caramelos.

Durante los Misterios Dolorosos, Nancy no vio luces místicas. No fue hasta el Tercer Misterio Glorioso, El Descenso del Espíritu Santo, que pudo ver de nuevo una cruz mística de luz a la que siguieron grandes rayos de luz que descendían a la habitación y después vio muchos ángeles y santos.

Jesús dijo: “¿Sienten un vacío cuando les quito parte del regalo?”

“Dile a Mis hijos: Es mejor tener Mis regalos completos. No echen a un lado Mis regalos.”

“Explícale a Mis hijos Quién les da los regalos.”

“Tendrán Mis regalos sólo mientras yo se los dé. Usen los regalos terrenales, pero no dejen que ellos los posean.”

“Ustedes no controlan los regalos. De Mí depende dárselos. Dilo a los demás.”

“Tomen en serio estas palabras.”

“Amenme como Yo los amo.
Este llamado es para toda la humanidad,
para que vaya por el camino de la cruz.”

13 de septiembre de 1995

Cuando los peregrinos cantaban la canción de Fátima, Nancy vio luces místicas bajar a la habitación de las apariciones. Apareció un santo tras otro y después vio a la Santísima Madre vestida de blanco. Momentos después la pared se volvió rosada, rojo escarlata y el crucifijo se iluminó con una brillante luz mística. La imagen de Jesús en el crucifijo estaba viva bajo la brillante luz.

Desde el crucifijo, Jesús dijo: “Comiencen cada día con sus ejercicios espirituales ofreciéndome vuestros sacrificios. Ofrézcanme todos sus sacrificios del día. Si lo hacen, no se sorprenderán cuando los llame para que hagan sacrificios por Mí. Verán que estarán en estado de preparación, listos para ofrecerme cualquier cosa que Yo les pida.”

“Vivan cada día en estado de preparación, listos para dármelo todo. Vivan cada momento para Mí. Ustedes no conocen la hora, el momento en que los llamaré para su sacrificio.”

“Amenme como Yo los amo. Este llamado es para toda la humanidad, para que vaya por el camino de la cruz. La cruz es su camino al cielo. La cruz es su victoria sobre el Malo.”

“Cuando ustedes Me entregan sus ofrecimientos diarios, Me están entregando su voluntad.”

“Lo que deseo de cada uno de ustedes [Jesús hizo una pausa] es total obediencia y humildad y, sobre todo, que amen como Yo los he amado.”

Nancy vio muchos santos en estado de gloria arrodillados frente al crucifijo que resplandecía en la brillante luz. Nancy vio a la Santísima Madre otra vez vestida de blanco, con su cabeza inclinada y de frente al crucifijo luminoso.

Jesús dijo: “Estás viendo los santos que han recorrido el camino, mantuvieron la fe y llevaron sus cruces por amor a Mí.”

Nancy vio al Padre Pío aparecer muchas veces. También vio a San José y a otros santos, a muchos de los cuales no reconoció. En su corazón, Nancy deseó conocer más nombres de los santos que aparecían.

Jesús añadió: “San Domingo, San Francisco, San Benito, San Antonio, todos los santos cuyos nombres has escuchado y muchos otros. A muchos santos no los conocen Mis hijos en el mundo. Sólo los conozco Yo. Tú sólo conoces algunos. Yo los conozco a todos.”

Nancy siguió viendo muchos santos; le era imposible contarlos a todos. Vio cómo la imagen mística de Cristo en el crucifijo aumentaba en brillantez en las mejillas debido a la intensidad de la luz. Entonces Jesús habló: “Serán abofeteados muchas veces. Regocíjense.”

Nancy oró por la misericordia de Jesús hacia los Estados Unidos y hacia los pueblos de todas las naciones.

Jesús dijo: “Busca Mi misericordia y la tendrás.”

“Es imperativo que
el hombre enmiende su vida.”

13 de octubre de 1995

Nancy se preparaba en oración en un pequeño cuarto aledaño a la habitación principal de las apariciones. Una luz mística relampagueó sobre el crucifijo y la luz se volvió muy brillante.

Jesús dijo: “Mi Madre traerá hoy un mensaje. Es imperativo que el hombre enmiende su vida. Escuchen bien, queridos hijitos.”

Nancy tuvo la visión de una paloma que se posó sobre el crucifijo. La Santísima Madre apareció a la izquierda, vestida de blanco con su cabeza inclinada, de frente al crucifijo. La pared detrás del crucifijo se tornó color rosado.

Jesús expresó: “Retornarás a una oración mucho más solitaria. Yo te voy a traer a Mi corazón.”

“Hoy tu vida tomará una nueva dirección. Mediante tus escritos, tus mensajes se divulgarán al mundo.”

Nancy vio aparecer una imagen de un anciano que estaba superpuesta a la imagen de Cristo en el crucifijo. La imagen apareció por segunda vez. Jesús dijo: “Dejen que Mis hijos vengan en fe y en oración; las gracias permanecerán aquí. Tú, hija Mía, no regresarás hasta el 13 de octubre del próximo año.”

“Dejad que los fieles sean fieles. Dejad a que vengan en fe.”

“Mediante tus escritos, seguiré hablando. He creado muchos testigos. Deja que vayan y hablen.”

Jesús bajó la vista hacia Nancy y añadió: “Tú sólo hablarás cuando se te dé permiso para hacerlo. Permanecerás bajo santa obediencia.”

De nuevo Nancy tuvo la visión del anciano. También vio aparecer santos continuamente.

Jesús volvió a hablar: “Soy un Dios celoso y quiero más de ti. Escribirás, escribirás, escribirás. Mediante tus escritos, hablaré al mundo.”

Nancy vio una luz mística bajando del techo, bañando a la gente que estaba en la habitación con rayos de luz. Parecía como si la luz se vertiera directamente en los corazones de las personas. La luz era más luminosa que cualquier otra de la tierra.

Al final de la aparición Jesús expresó: “Por favor, hagan la señal de la cruz.”

Más tarde, Nancy recordó que la Santísima Madre se le había aparecido durante la noche con lágrimas en sus ojos.


 

Mensaje por el
Aniversario
de Nuestra
Madre Amorosa
para los
Estados Unidos

 “La paz no llegará al mundo a no ser
que ustedes regresen a Dios…
El llamado urgente es
para toda la humanidad…”

13 de octubre de 1994 – Mensaje aniversario

La Santísima Madre dijo: “Queridos hijos míos, en la paz de mi Hijo, Jesús, los saludo.”

“La paz, [hizo una pausa] no habrá paz en el mundo si no regresan a Dios.”

“He venido para hacerles un ruego urgente. El llamado urgente es para toda la humanidad para que regrese a Dios ahora. Nuestros corazones están gravemente ofendidos por los pecados de las almas desagradecidas en todo el mundo.”

“Fui a Fátima y pedí reparación. De nuevo vengo y busco almas que tengan el deseo de hacer reparación.”

“Por favor, queridos hijos, deben dejar de ofender a Dios. Los he alertado de las guerras, de los desastres naturales, del hambre, de la sequía, de las inundaciones, de las epidemias y de los sufrimientos de todo tipo y no quieren comprender que Dios desea que enmienden sus vidas.”

“Oren como nunca antes han orado. Oren, hijos, oren.”

Hubo un período de silencio mientras la Santísima Madre le hablaba privadamente a Nancy, quien no reveló esa parte del mensaje. Después la Santísima Madre continuó con su mensaje por el aniversario.

“Hijos míos, mientras más se aparten de Dios, más esclavos serán. Les están quitando su verdadera libertad. Escuchen estas palabras con el corazón y regresen a Dios.”

“Gracias por sus oraciones y sus sacrificios. Cuando hagan la señal de la cruz, me iré.”

La Santísima Madre entonces explicó que bendeciría todas las cosas que habían traído los peregrinos y que sus manos se extenderían sobre sus hijos cuando sobre ellos cayeran las gracias.


Mensaje por el
Aniversario
de Nuestra
Madre Amorosa
para los
Estados Unidos

 “Con el ruego de una madre, les digo:
Por favor… deben dejar de ofender
a Dios… vivan para Dios.”

13 de octubre de 1995 – Mensaje aniversario

En brillante luz mística, la Santísima Madre sostenía al Niño Jesús. La Santísima Madre dijo: “Queridos hijos míos, con gran amor y regocijo los saludo. Como su Amantísima Madre, los invito, queridos hijos míos, a estar más cerca de Dios.”

“Se los digo, [hizo una pausa] acérquense más a Dios. Sólo con la ayuda de Dios, pueden resistir a las tentaciones que se les presentan cada día.”

“Queridos hijos míos, como su Madre Celestial, intercedo por ustedes constantemente ante el trono de Dios.” [Una lágrima brotó de su ojo.]

“Deseo que cada alma se una a Dios para siempre.”

“Como súplica de madre, les digo: Por favor, queridos hijos míos, deben dejar de ofender a Dios.”

“No saben lo que les espera. Oren, oren, oren, pequeños. Enmienden sus vidas y vivan para Dios.”

“Vivan el mensaje del evangelio. Mediante el mensaje del evangelio, Dios los ha llamado a cada uno de ustedes.”

“Amor. [Hizo una pausa.] Ayúdense los unos a los otros. Se los digo a todos, queridos hijitos míos, únanse a Dios. Sean portadores de Su verdad [hizo otra pausa] y amor.”

“Los amo, queridos hijitos míos.”

“Por favor, escuchen y regresen a Dios.”

“Por favor, hagan la señal de la cruz y partiré y recuerden dar las gracias a mi Hijo por permitirme venir.”

La Santísima Madre le explicó a Nancy que sus manos se extenderían sobre los peregrinos para vertirles gracias cuando se fuera.


Mensaje por el
Aniversario
de Nuestra
Madre Amorosa
para los
Estados Unidos

 “Amados hijos, no me han escuchado
los mensajes que les he dado.”

13 de octubre de 1996 – Mensaje aniversario

La Santísima Madre dijo: “Amados hijos, los saludo en el amor y misericordia de Dios.

“Amados hijos, no me han escuchado los mensajes que les he dado. Como vuestra Madre Amorosa, deben saber que Dios me ha enviado para ayudarlos.

“Hijos míos, ustedes nunca entenderán cuán grande es el amor de Dios por cada uno de ustedes.

“Les ruego que abran vuestros corazones.

“He venido a decirles que deben saber que el fuego eterno de los infiernos, existe. [La luz mística se fue apagando.] Las almas que continúan ofendiendo a Dios y siguen siendo testarudas, permanecerán en los fuegos eternos.” [La Madre Amorosa tenía una expresión solemne en su rostro.]

“La elección es ahora de ustedes.” [La Madre Amorosa entonces bajó piadosamente sus ojos.]

“Empiecen a amar a Dios. Empiecen a amarse ustedes mismos como Dios los ama a ustedes, y comiencen a amar a los demás de esa misma manera. [La Madre Amorosa miraba de una forma muy piadosa.]

“Recuerden, que subirán los peldaños celestiales mediante esta vida de autosacrificio de amor.

“Abracen sus cruces.” [Jesús apareció momentáneamente sobreimpuesto a la imagen de la Madre Amorosa.]

“Unanse a mi Hijo con todos vuestros sufrimientos.

“He regresado a pedirles de nuevo que, por favor, hagan muchos actos de reparación por nuestros corazones. Ofrézcanle a Dios vuestras tribulaciones y sufrimientos diarios. Les digo solemnemente, que recibirán todas las gracias que necesiten.

“Les ruego, que enmienden vuestra conducta. Ustedes no saben lo que les espera.

“He venido para llevarlos a mi Hijo.

“Los amo, queridos hijos.” [La Madre Amorosa sonrió con ternura.]

“Los bendeciré a ustedes y a todo lo que tienen consigo cuando hagan la señal de la cruz.

“Les ruego que recuerden darle las gracias a mi Hijo por permitirme venir a ustedes y estar con ustedes en esta forma tan especial.”

[Nancy dijo que la Madre Amorosa estaba bendiciéndolos a todos. Luego, ascendió y Nancy ya no pudo volver a verla.]


 

La
Invitación
de
Jesús y Maria
en
Conyers

 La Invitación

“Nuestra presencia permanecerá
en Conyers… vengan en la fe y oren.”

11 de mayo de 1994

Antes de la Misa, Jesús le dijo a Nancy: “Nuestra presencia permanecerá en Conyers de una manera especial. Dejen que Mis hijos vengan en la fe y oren. Yo te prometo, hija Mía, que recibirán dones en gran abundancia”.

Nancy dijo: “Estoy triste”.

Jesús le contestó: “Ven a Mí”.

Un rato después Jesús dijo: “El escarnio que Mi Madre ha sobrellevado al venir a ustedes es grande.

“Mi madre ama a cada uno de Mis pequeños”.

Nancy dijo: “Estoy triste. Tengo deseos de llorar”.

Jesús respondió: “Nancy, estoy llamando a Mis hijos a caminar en la fe.

“¿Vendrán o no ellos al lugar donde Mi madre se ha aparecido?

“¿Tú buscas signos y maravillas o me buscas a Mí en el silencio de tu corazón, en toda la creación, en cada uno, al partir el Pan, en Mi Palabra Viva, en Mis pobres, en Mis enfermos, en Mis hijos que están tristes a causa de su soledad, en Mis hijos abusados, en los ciegos, en los cojos, en los sordos, en los presos, en las muchas almas perdidas?

“Te invito a caminar en la fe, a confiar en Mí y a abandonar tu voluntad a Mi Voluntad. Deja que Mi Reino llegue.

“Vive de acuerdo a Mi Voluntad.

“Ora: Venga a nosotros Tu Reino, Hágase Tu Voluntad.”

Nancy le preguntó: “¿Es el escarnio que la Santísima Madre recibe por culpa mía?”

Jesús respondió: “Es porque Mi Madre está viniendo a una tierra que no la recibe.

“El escarnio es grande porque los hijos que ella ha venido a ayudar la rechazan”.

“Yo no los abandono.
Permaneceré con ustedes…
Las gracias continuarán fluyendo
desde mi hogar en Conyers.”

12/13 de mayo de 1994 – 12 am

Mientras Nancy rezaba el Rosario, se apareció la Santísima Madre y dijo: “El momento ha llegado. He caminado con mis hijos y ahora les pido a mis hijos que caminen en la fe.

“Ríndanse, entreguen sus vidas completamente y totalmente a Dios. Vivan según Su Divina Voluntad.

“Recuerden todo lo que les he dicho y les pediré nuevamente que vivan en imitación de Cristo”.

“Yo no los abandono. Permaneceré con ustedes. Mi Hijo desea que no caminen porque ven, sino que cada paso al caminar sea un acto de completa fe viviente.

“Recen el Rosario todos los días.

“Permitan que el escapulario sea su uniforme. Usen el escapulario como un signo de su consagración a mí.

“Consagren sus familias y sus hijos a mí.

“Busquen con frecuencia la reconciliación con Dios.

“Mi Hijo ha venido como el Pan de Vida para alimentar Su rebaño. Participen de El en estado de gracia y con suma reverencia”.

Nancy vio la imagen cambiar varias veces de la Santísima Madre a Jesús y de vuelta a la Santísima Madre otra vez.

“La Santísima Madre continuó: “Arrepiéntanse. Arrepiéntanse. Arrepiéntanse.

“Hagan muchos actos de reparación por sus propios pecados y por los pecados del mundo.

“Hijos míos, mi Hijo y yo los amamos.

“Yo soy su Madre amorosa. Yo soy la Madre de Jesús que habita entre ustedes. Vayan y participen de El dignamente.

“Las gracias continuarán fluyendo desde mi hogar en Conyers.

“Hijos, por favor, escuchen. Por favor respondan a Nuestras invitaciones de amor.

“Con los brazos extendidos los bendigo. Me oirán hablar nuevamente el día 13.

“He aquí que les señalo a Jesús Eucarístico. El es el Maná de Vida que baja del Cielo y Su Misericordia y Amor son infinitos.

“Sepan que estaremos con ustedes en los tiempos difíciles que se avecinan. Sepan que nunca les abandonaremos. Orad, hijos; orad. Orad. (Ella pausó) Orad. (Ella pausó nuevamente.) Orad”.

Nancy dijo que la Santísima Madre estaba llorando.

“Que todas sus oraciones salgan de lo más profundo de sus corazones con sencillez y sinceridad.

“Oren con frecuencia al Espíritu Santo. Pídanle al Espíritu Santo que eleve sus oraciones al Padre a través de Mi Hijo, Jesús. Yo pediré al Padre por cada uno de ustedes cuando oren de esta manera.

“He aquí que mi manto se extenderá sobre todos ustedes, mis queridos hijos. Yo los reúno dentro de mi Inmaculado Corazón. Mi Inmaculado Corazón es su refugio.

“En la Paz de Jesús yo parto, pero permanezco entre ustedes.

“Frecuenten los Sacramentos de mi Hijo”.

La Santísima Madre lloró.

“Vengan; acudan a mi Hijo. El está en el Santísimo Sacramento.

“Vengan a la conmemoración de la pasión de mi Hijo. Vengan, pequeños, vengan todos a la Santa Misa.

“No estén tristes sino alegres, porque mi Hijo les ha dado todo.

“Los amo, mis queridos hijitos.

“Por favor, haz la Señal de la Cruz, mi queridísima hija, y partiré”.

“He venido como una madre y les he
presentado a Jesús. Vayan a El.”

13 de may de 1994

Nancy se preparó en oración en una pequeña habitación adyacente al cuarto de las apariciones en la Finca. Jesús se apareció sobre el crucifijo en una mística luz más blanca que blanca.

Jesús dijo: “Yo soy el Pan Vivo que baja del Cielo.

“Yo soy la Luz Eterna”.

Nancy vio muchos santos y había una luz mística más blanca que blanca.

Entonces Nancy fue a la habitación principal de las apariciones para esperar por la Santísima Madre. Mientras los peregrinos cantaban la canción de Fátima, la Santísima Madre apareció en una luz mística, bellamente vestida de blanco.

La Santísima Madre dijo: “Vengo con mi corte celestial. Comunicaré un mensaje para los Estados Unidos al finalizar los Misterios Gloriosos. Es un mensaje largo.

“Les agradezco, mis queridos hijos, el que se hayan unido a mí en oración.

“Oren de corazón, mis queridos pequeños, oren”.

Nancy vio grandes áreas de rojo aparecer por detrás de la Santísima Madre.

La Santísima Madre continuó: “He venido a comunicar mensajes del gran Conciliador. Mis mensajes no se reciben.

“Mis hijos deben saber que mi Hijo y yo no abandonaremos este lugar sino que permaneceremos aquí con ustedes. Vengan con fe y oren”.

Nancy continuó hablando silenciosamente con la Santísima Madre. Entonces Nancy repitió lo que la Santísima Madre dijo: “Observen las áreas del mundo donde hay las mayores luchas. Esto y más les aguarda si no regresan a Dios”.

Después, la Santísima Madre dijo: “Me alegra que mis hijos hayan venido a orar. Ahora ¿irán mis hijos hacia mi Hijo y permanecerán con El?”

Luego la Santísima Madre dijo: “Mis hijos viven sus vidas como si Dios no existiera.

“Oren por ellos, oren…

“Mis mensajes se rechazan.

“He venido como una madre y les he presentado a Jesús. Vayan a El.

“Por favor, agradezcan a todos mis pequeños trabajadores.

“Mi Hijo derrama muchas gracias celestiales sobre mi hogar en Conyers…”

La Santísima Madre le explicó a Nancy que les estaba dando a los peregrinos en ese día una gracia especial.

Nancy le preguntó a la Santísima Madre si el fin de los mensajes mensuales formales era un signo del final de los tiempos.

La Santísima Madre respondió: “Será un signo de fe”.

Después la Santísima Madre dijo: “Mis visitas aquí son para traerles a Jesús. Cada vez que vengo, mi propósito es traerles a mi Hijo. El es siempre primero.

“Cuando tienen sus miradas en mi Hijo, no tienen que estar preocupados por las muchas distracciones que se les presentan”.

Nancy preguntó: “¿Y qué hay de un signo para la gente, Santísima Madre?”

“El signo que mi Hijo ha dado está escrito en el corazón de Sus hijos. Ustedes conocen su firma. Es el Amor”.

La Santísima Madre entonces dijo: “Recuerden, mis visitas aquí no se han terminado”.

La Santísima Madre le enseñó a Nancy un globo del mundo y dijo: “Dondequiera que vayan, mi Hijo les concederá gracias y los rodeará de signos”.

Con lágrimas en los ojos, Nancy le dijo “Gracias” a la Santísima Madre y luego dijo: “Te echaré de menos”.

Entonces, con mucha ternura en su voz, Nancy le dijo: “Te amo. Amo a Jesús”.

La Santísima Madre respondió: “Recuerden, no me estoy yendo”.

Luego Nancy vio los continentes del mundo aparecer en rojo nuevamente.

La Santísima Madre habló sobre eventos futuros que Nancy no puede revelar.

La Santísima Madre entonces dijo: “Recuerden estas palabras: Sean fuertes como mi Hijo”.

La Santísima Madre continuó: “Ahora, no más lágrimas”.

Nancy respondió: “Ayúdame”.

Al final del Rosario, la Santísima Madre dijo: “Ya ha llegado el momento de darles el mensaje”. La Santísima Madre pronunció entonces el mensaje mensual para los Estados Unidos que aparece en la primera página de este Diario. Después de terminar el mensaje y mientras todos hacían la Señal de la Cruz, la Santísima Madre con el Niño Jesús ascendió y partió